A lo largo de los años, los aficionados han desarrollado diferentes métodos para competir con sus palomas mensajeras, todos y cada uno de ellos tienen como objetivo final mejorar el rendimiento de sus deportistas.

 

Hace años, el sistema conocido como “natural”, donde las palomas se aparean y luego vuelan mientras crían o alimentan a los pichones, era el único sistema conocido. Los colombófilos belgas, sin embargo, desarrollaron lo que hoy se conoce como el “sistema de viudez”. Los colombófilos que descubrieron este método guardaron el secreto para sí mismos y, durante algún tiempo, dominaron las carreras con unos resultados fenomenales. Sin embargo, otros entrenadores acabarían descubrir este secreto y, desde entonces, el equilibrio se ha restablecido. Todos volvieron a tener las mismas oportunidades de nuevo, con éxitos o fracasos dependiendo de la calidad de las palomas y el conocimiento, la experiencia y la gestión de cada aficionado.

 

 

 

No hay secretos en las carreras de palomas. La gestión, el conocimiento del aficionado y su experiencia, serán suficiente ayuda. Los fanáticos que creen que pueden hacer que las palomas vuelen más rápido al darles todo tipo de medicinas y drogas secretas, inevitablemente se verán decepcionadas por sus resultados. Una paloma solo puede lograr mejores resultados cuando disfruta de una salud perfecta; alcanza las mejores condiciones a través del ejercicio y una alimentación correcta.

 

Hay dos aspectos del estado de una paloma que influyen en el resultado final obtenido. En primer lugar, está la condición física del animal, que determinará si puede recorrer la distancia, al ritmo permitido por las condiciones climáticas imperantes. En segundo lugar, su rendimiento deportivo estará influenciado por su condición mental. Este será el motivo que impulse al ave a poner esa parte extra que la llevará a pasar por encima de las otras palomas, o hará que apriete un poco más, en las carreras nocturnas, para llegar al palomar durante el crepúsculo, mientras otras hayan decidido dar por finalizado el día y se hayan posado para pasar la noche.

 

A veces ocurre que el estado mental y la voluntad de una paloma son capaces de dominar a su propia condición física, pero esta será la excepción y no la regla, ya que la condición física suele ser el factor decisivo en su rendimiento. Por esta razón, primero discutiremos los factores que influyen en la condición física. A partir de ahí, podemos discutir los diferentes sistemas de competición que presentan mayor influencia en el estado mental de la paloma, mientras que también influyen en su condición física hasta cierto punto.

 

La condición física de una paloma se ve influenciada por la alimentación y el entrenamiento en primera instancia, y potenciada gracias a las hormonas que inundan sus tejidos corporales. El funcionamiento de estas hormonas arranca cuando la paloma, ya emparejada, ha pasado por las fases reproductivas de la puesta de huevos y la crianza de los pichones. Los ciclos hormonales se ven influenciados por las estaciones, ya que la paloma se adapta a los cambios climáticos estacionales mudando las plumas. Las aves que han criado una ronda de pichones comenzarán a mudar y realizarán su primer vuelo pasados 10 días de incubación de su segunda ronda de huevos. Las palomas a las que no se les ha permitido criar pichones, realizarán sus primeros vuelos mucho más tarde, cuando la naturaleza espolea a las glándulas a liberar las hormonas que activan la muda.

 

Los colombófilos experimentados esperan ansiosamente señales de la caída de plumas en sus atletas. Esto no es tanto por la importancia de la propia muda, sino porque es una señal de que ciertas glándulas han liberado determinadas hormonas responsables de la muda. Es un hecho establecido que las palomas solo alcanzarán su mejor forma una vez que hayan realizado sus primeras sueltas. En otras palabras, después de que las glándulas han sido estimuladas para liberar las hormonas que, gracias a su acción, ayudan a que la paloma alcance las mejores condiciones. He dado esta explicación para ayudar a comprender cómo el sistema de competición empleado también influye en la condición física de las deportistas. Las palomas alcanzarán su mejor condición física mediante la alimentación y el entrenamiento, está claro, pero aun así no competirán tan bien como sería de esperar. Sin embargo, de repente, habrá un cambio en ellas y competirán excepcionalmente bien durante unas semanas. Aquí es cuando debemos estar atentos, ya que nos encontramos ante un estado de salud y condiciones físicas excepcionales que viene y se va por sí mismo. Su llegada es bienvenida por todos los colombófilos, pero ningún aficionado ha logrado conseguir esta condición cuando lo desea. Por lo general, ocurre cuando la temperatura del palomar aumenta y se alcanza el equilibrio adecuado de entrenamiento y alimentación.

 

La alimentación de un equipo de palomas en competición es muy diferente de la alimentación de las palomas durante la temporada de descanso. Con el “equipo de carreras” uno debe esforzarse por equilibrar la cantidad de alimentos dada con la cantidad de trabajo realizado. Lo que quiero decir aquí es que no se puede esperar que las palomas trabajen durante dos horas al día, darles dos o tres sueltas de entrenamiento por semana, competir con ellas todas las semanas y esperar que hagan todo esto con 30 gramos de comida por paloma y día. Cuando trabajas duro, debes alimentarte en consecuencia.

Esta es sin duda la parte más difícil de las carreras de palomas y es un aspecto del deporte que todos luchan por dominar. La persona que, por casualidad, alcanza el equilibrio exacto entre comida y ejercicio, generalmente no alcanza a entender por qué tiene otros problemas. El colombófilo que alimenta en exceso suele soltar a sus palomas mucho más, para “eliminar” el exceso de energía, de lo contrario las aves se pondrían demasiado pesadas. Pero incluso esto no lo ayudará a alcanzar las condiciones óptimas en el momento adecuado y, por lo tanto, sólo logrará hacer conjeturas llegado el momento del enceste. A veces tiene éxito, pero en la mayoría de las ocasiones las palomas van demasiado pesadas o demasiado livianas. El aficionado no es capaz de calcular exactamente cuánto debe alimentar a sus palomas o cuánto deben entrenar. Por lo tanto, trabaja en un sistema de alimentación y trabajo, y espera que salte la liebre por casualidad. Los colombófilos que sobrealimentan a sus aves, es probable que tengan éxito en las sueltas duras, ya que las aves pueden usar esa energía extra, mientras que los que subalimentan tienen éxito en las sueltas más rápidas, ya que el exceso de peso se convierte en una carga.

 

Resulta complicado encontrar un equilibrio adecuado, pero mediante el estudio y la experiencia, uno desarrolla gradualmente un sistema al cual responden las palomas y mediante el cual se puede alcanzar el éxito.

He descubierto que uno debe familiarizarse con sus palomas de forma individual y, mediante inspecciones diarias de su condición física, aprender a saber si debe aumentar su ración de comida o, por el contrario, darles más entrenamiento, para que lleguen en las condiciones óptimas el día del enceste. Para tal propósito, prefiero usar el sistema de desgastar a las palomas el día de la suelta y, alimentando gradualmente al regreso y luego durante la semana, volverlas a completar nutricionalmente hablando de cara el día del enceste.

 

Si manipulas a tus palomas regularmente, especialmente durante la noche, aprenderás a sentir cuál es el estado de sus músculos. Para tal propósito tomamos la paloma en las manos, de la manera habitual, con los pulgares sobre la espalda y el resto de dedos a ambos lados del esternón. Al presionar ligeramente estos dedos sobre los músculos, sentiremos cierta resistencia y con la práctica, pronto podremos saber si los músculos están hinchados o desinflados.

 

 

El mejor procedimiento es manipular a las palomas tanto en el momento del enceste, como después de la suelta, cuando deberíamos poder sentir las diferencias. Las palomas que han participado en la carrera tendrán los músculos desinflados, como resultado del esfuerzo, mientras que a las que no han competido podremos sentirlas llenas y redondas, como una pelota de goma perfectamente inflada. Jules Gallez, de Bélgica, compartió conmigo su mezcla depurativa en su primera visita a la República de Suráfrica hace algunos años. Consiste en cebada, arroz, pequeñas pipas de girasol, dari y trigo, mezclado en proporciones iguales, con semillas de lino y colza añadidas al gusto. Con ella se alimenta a las palomas que no han volado, mientras que las otras están viajando, y también se les da a las corredoras a su regreso de la carrera.

 

 

Aquellas que no han competido perderían la forma física, lo que significa que sus músculos se desinflarían, mientras que las que han volado comenzarían a recuperar masa lentamente. Se alimenta a las palomas con esta mezcla durante dos o tres días y el ejercicio diario se retoma la jornada después de la carrera. Dependiendo de lo difícil que haya sido la suelta, se puede reducir el tiempo de entrenamiento.

 

Esta mezcla denominada “depurativa”, hace honor a su nombre; en realidad funciona como purificador, por lo que el uso de un purgante se vuelve absolutamente innecesario mientras la utilizamos. Una aguda observación pronto nos demostrará lo beneficiosa que resulta, ya que las palomas casi de forma inmediata recuperarán la tonalidad rosada, aproximadamente un día o dos después de la carrera. Aunque parezcan muy hambrientas cuando las alimentamos con esta mezcla, seguirán ejercitándose al soltarlas, pero no tan vigorosamente como cuando se alimentan con la mezcla habitual de concursos.

 

El tiempo durante el cual las alimentaremos con en esta mezcla dependerá completamente de nuestro sistema de trabajo, pero la experiencia me ha enseñado que es posible calcular exactamente durante cuánto tiempo debemos alimentar con nuestra mezcla “sport” habitual para tener las palomas aproximadamente en la misma forma física el día de enceste . Notaremos lo rápido que se “hinchan” nuevamente cuando se alimentan con la mezcla habitual de carreras y, del mismo modo, también notaremos una mejoría en la forma en que entrenan a medida que se acerca el día del enceste.

 

Al ajustar este sistema de alimentación para que se adapte a nuestros propios métodos de entrenamiento, veremos que es posible reducir la cantidad de ejercicio realizado y tener todavía a las palomas en la forma física deseada el día del enceste. Apreciarán que se puede, de esta forma, controlar la condición física de sus palomas a voluntad. La mayoría de los colombófilos tienen tendencia a trabajar demasiado con sus palomas y no se dan cuenta de que éstas a veces necesitan un descanso para recuperar fuerzas.

 

Debemos ser conscientes de que el cuerpo de la paloma no es una máquina y que, aunque algunos colombófilos logran que funcione como una máquina, pueden hacerlo solo durante un período limitado de tiempo. Los métodos de entrenamiento de diferentes colombófilos varían según el tipo de paloma que tienen. Por lo tanto, es esencial que utilicemos un sistema lo más parecido posible al utilizado por el aficionado o los aficionados que tienen su misma línea de palomas. Encontraremos que es necesario entrenar a las palomas de forma razonablemente exigente cuando deseamos competir con éxito en carreras de corta distancia. Sin embargo, éstas necesitarán más descanso cuando lleguen los concursos de larga distancia.

 

Además, será necesario ajustar la ración de comida en consecuencia. Las palomas necesitarán más energía para las carreras de larga distancia, y por esta razón deberíamos alimentar con más maíz durante este tipo de carreras. La mezcla de carrera habitual debe contener al menos un 60% de carbohidratos, pero este porcentaje puede aumentarse al 70% o incluso al 80% cuando se realizan carreras de larga distancia.

 

Es esencial aprender a conocer cada paloma individualmente ya que no hay dos iguales y la calidad entre unas y otras varía considerablemente. Comenté anteriormente que cada aficionado tiende a criar el tipo de paloma que responde a sus métodos de concursar, pero también es cierto que cada aficionado dispone únicamente de unas pocas palomas de “clase” en su palomar. Como secretario de Pretoria Racing Pigeon Union, he realizado un estudio del número de palomas que han volado bien para cada aficionado, al firmar los certificados de clasificación al final de cada temporada. Esto me ha revelado que muy pocos colombófilos tienen muchas aves que logren entrar en las posiciones clasificatorias. Uno generalmente encuentra qué si un aficionado ha metido 10 clasificadas durante la temporada, una de esas palomas ha marcado tres o cuatro veces, otra lo ha hecho dos, mientras que las otras posiciones están ocupadas por palomas diferentes en cada ocasión. De esto se puede deducir que hay muy pocas palomas de calidad sobresaliente, u otras palomas también habrían conseguido marcar un mayor número de veces. Si la calidad de la paloma no es el factor decisivo, entonces ¿por qué sólo una conseguirá marcar más de una vez, mientras que otras no lo hacen?

 

Traducido para thepigeonsite.com por:

Carlos Padín Cores

Autores:

Theunis – Jules Gallez – Martin Degrave

Original publicado en:

https://www.pipa.be

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