Recuerdo perfectamente la primera vez que asistí a una reunión colombófila. Corría el año 1997, en el local social del C. C. Ría de Pontevedra, situado a las afueras de la hermosa localidad marinera de Marín.
He vuelto a aquella ocasión infinidad de veces en mi memoria y sigo allí de pié (no había sillas suficientes con tanta asistencia) cerca de la puerta, al lado de mis 2 hermanos y mi padre, sin perderme una sola palabra de lo que se estaba hablando.
En medio de tanta gente, un sujeto tranquilo y con aire académico, departía en perfecto gallego normativo sobre la fisiología del deporte y las necesidades energéticas de diferentes sustancias a lo largo de una carrera de palomas.

pepecarla1Estaba asistiendo a una clase de biología como las del instituto, ¡pero aplicada a las palomas mensajeras! En aquellos días eran pocos los que tenían PC en casa y menos los que habían oído hablar de Internet. La mayor parte de los conocimientos intrínsecos sobre colombofilia que recibía aquella gente, provenían de libros que en muchos casos ni siquiera estaban en español. O de reuniones como aquella, donde todos aportaban cada semana un poco de lo que sabían.
Acabada la charla, Enrique Freire y Moncho García nos presentaron “en sociedad” como nuevos compañeros del club. Fue entonces cuando se nos acercó aquel sujeto tranquilo, Xosé Pereiro, “Pepe” para los amigos. Entusiasmado porque se engrosaba el club con gente joven, nos arrimó rápidamente a Hugo Sotelo Coia, de edad similar, para que se nos fuese pegando, aún más, el vicio de las palomas.
Una semana más tarde, Pepe nos regalaba sin más 3 machos reproductores, para que junto con otras palomas que provenían del resto de compañeros, fuésemos mejorando nuestro cuadro reproductor.
Con aquellas palomas entraron en nuestras vidas y en nuestra forma de competir, la Fea, los Kuijpers, el Riosil, el Chaiñas, el Condor, el Loreto y la tan famosa y querida Furia.
Puede decirse que, aunque teníamos palomas de toda la vida y mensajeras desde hacía años, en ese instante, en la pequeña charla-coloquio en Marín, nacimos como colombófilos.

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Xosé Pereiro es para mi todo un referente en muchos sentidos. Persona afable, razonable hasta la saciedad y trabajador incansable por la colombofilia, es uno de esos sujetos que te gusta tener cerca cuando se levanta tormenta y hay que redoblar esfuerzos en la intrincada cabuyería de las velas.

Os puedo asegurar, lejos de la amistad que me une a él y con objetividad, que la entrevista que vais a poder leer a continuación encierra material de mucha calidad. Y especialmente, mucho, mucho, mucho sentido común.

1.    ¿De donde te viene la afición?

De siempre nos gustaron los animales, a mis hermanos y a mí. Pero nunca tuvimos, de niños, un perro ni un gato ni un canario nuestro. Hasta que un tío muy querido nos regaló unas palomas buchonas. Yo tendría unos 12 años y el cuidado y la cría de palomas se convirtió en una pasión que me acompaña desde entonces. Hace un tiempo descubrí algunas cartas en el desván de la casa familiar, del primer año que estuve estudiando en Santiago, en la que daba instrucciones precisas a mi hermana acerca de qué hacer con tal paloma negra, o con la gris… Años más tarde, en casa de Francisco Aguilera, un columbicultor de “picas” afincado en Chapela, al lado de Vigo, entramos en contacto con José Ramón González Bosco, que “militaba” en Palomas Mensajeras de Vigo. Y la cosa cayó por su propio peso.

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2.    Cuéntanos algo acerca de tus instalaciones.

El palomar de vuelo es un hórreo de 11 metros de largo por 2,10 de ancho orientado al este, dándole la espalda a los vientos dominantes del valle. La luz le llega por tejas de cristal en la cubierta del naciente. Tiene un recibidor central, en el medio, en donde está el buzón y desde donde se accede a los dos laterales. En el de la derecha están los machos, en 28 nidales generalmente abiertos, y en el de la izquierda están las hembras y pichones en tres compartimentos. A pocos metros, en la finca de mi vecino, hay varios robles de magnífico porte que durante el otoño e invierno, cuando el sol va bajo, me sombrean el palomar durante casi toda la mañana, cosa que se nota considerablemente en la condición de mis mensajeras en esa época.

pepecriaAdemás tengo otras construcciones para alojar las parejas de cría y para algunas palomas que no utilizo. Era el antiguo palomar de vuelo hasta que hace unos pocos años, por problemas con el vecindario, me vi obligado a dejar de soltar palomas en él.

3.    ¿Qué sistemas de entrenamiento y competición sueles emplear? ¿Te basas en las fechas y distancias del calendario de concursos a la hora de elegirlos, o te es indiferente?

A finales de verano encierro a las voladoras y a medida que los pichones mudan la 8ª o 9ª pluma también dejan de entrenar. A mediados del mes de octubre se cierra definitivamente el palomar hasta el mes de Enero. Exigencias del guión a causa de la presión de los depredadores, ya me gustaría a mí otro escenario. Pero tengo que dejarle claro al “innombrable” que allí no hay caza. No estoy dispuesto a  garantizar el mantenimiento de todos sus polluelos durante el duro invierno, haciendo de despensa en momentos que debería ser de hambruna. En enero, acabada la muda y vacunado el equipo, tras un par de semanas con la comida muy racionada y con casi el 50% de cebada, con las palomas tirando a enjutas, vuelvo a sotar el bando. En apenas una semana, es increíble, van como motos. Y aunque haya que pagar un peaje, pues el “bicho” vuelve a localizarme al poco tiempo, el equipo me queda mucho menos diezmado que en los tiempos en que salían a volar todos los días del año. 20 días después de salir a entrenar ya van a la cesta y antes de comenzar los concursos tienen que hacer varios entrenamientos en línea, sin importarme que sean de apenas unos pocos kilómetros.

A la hora de competir en los concursos que me interesan, los de Gran Fondo, hace muchos años que utilizo la viudez total, con matices. Es decir, después de aparearse e incubar o quitar pichón, según la edad y circunstancias, separo. Los machos se quedan en los nidales y las hembras vuelven a su palomar de perchas, y ambos sexos compiten a la par, viéndose sólo un rato a las llegadas de los concursos. No enseño antes del enceste, pues no me interesa sobreexcitarlas.

fisterra Los viudos, una vez separados, alcanzan su nivel óptimo de forma al cabo de unas determinadas semanas de viudez y, para que lleguen en esa condición a las sueltas claves, sacrifico el resto de los concursos y únicamente vuelan como preparación los que considere necesarios, sin importarme los resultados. Tengo que decir que al gran fondo sólo van palomas con dos o tres años, también según las circunstancias. Las adolescentes sólo vuelan algunas carreras por una cuestión de aprendizaje, conformación corporal y para que se caigan las que tengan problemas de falta de fortaleza o de salud. Las palomas que cultivo suelen tardar en madurar y en su primer año dan pocas satisfacciones, sólo les pido que lleguen “fresquitas” de las sueltas.
De todas formas, hay matices. Por ejemplo, cuando tengo algún animal en el que confío, no le vuelo su pareja y garantizo que la encuentre siempre a su llegada. Ya me pasó el que, tras perder a su hembra, un buen macho se me haya venido abajo por culpa de una breve “depresión”, que dura poco pero lo suficiente como para comprometer el resultado de la siguiente suelta. Y sólo tenemos dos sueltas de Gran Fondo en nuestro calendario. Otros matices son obligados por la evolución de la campaña. Por ejemplo, mi “Fisterra”, primera provincial de gran fondo en el 2004, hizo la última suelta de la temporada, Cartagena, 845 Km. volados en el día, sobre huevos. Creo que debemos tener “cintura” con el método si las circunstancias lo exigen.

4.    ¿Cuáles son los objetivos que te propones al inicio de una campaña deportiva?

Los resultados en las clasificaciones son quienes corroboran si las decisiones en el manejo y en la cría fueron acertadas o no, si el trabajo estuvo bien hecho. El objetivo, la ilusión, es tener buenas palomas, excelentes palomas que compitan con coraje por los primeros puestos. Pero las ilusiones son vanas si no van acompañadas de trabajo y rigor, y el infierno, ya se sabe, está lleno de buenas intenciones. Por eso, el objetivo, si así pudiese llamarse, es que “hoy” sea riguroso en el trabajo, que no haya disculpas para realizar bien las tareas del día. Y el objetivo, si así pudiese, también, llamarlo, es que ese trabajo me resulte placentero, que me proporcione disfrute. Y otro objetivo más, aún y todavía, es que todo esto que digo lo disfrute con mis amigos colombófilos. No puedo negar que el mayor “feed-back” que tengo en colombofilia, lo que verdaderamente mantiene encendido el fuego de mi afición, es la charla, la broma, el buen rollo con mis amigos colombófilos. Sin esto la colombofilia se convierte para mí en un yermo.

5.    ¿Te consideras un especialista en alguna distancia?

Me gusta cultivar palomas especialistas en Gran Fondo y optimizar mi manejo para que “ellas” consigan brillar en esas distancias.

6.    ¿Cuál es la modalidad que te ha reportado mayores éxitos, Medio Fondo, Fondo, o Gran Fondo?

fachoLos últimos años están resultando difíciles para mis palomas. Demasiados imponderables y contratiempos. Pero, no hace tanto tiempo, mis palomas me ofrecieron muchas satisfacciones deportivas en todo tipo de modalidades, pero en nuestro medio, las gestas en Fondo y Gran Fondo son las más valoradas. Recuerdo sobre todo la campaña de mi “Riosil” en el campeonato de Fondo gallego del 92, donde, sin haber ganado ninguna suelta, estuvo entre los tres primeros clasificados en dos concursos consecutivos. ¡No cabía dentro de mí, aquella era… una gran paloma! ¡Y estaba en mi casa! Yo era un novato que llevaba apenas 3 años volando mis mensajeras en la tremendamente competitiva Sociedad de Palomas Mensajeras de Vigo, rodeado de auténticos mitos colombófilos, a los que yo admiraba, y que poseían animales de un altísimo valor, a los que yo envidiaba. Lejos de una cuestión de vanidad, de impostura, tengo que decir que aquella paloma fue la cristalización de todos mis anhelos colombófilos: poseer una “buena paloma”. El Riosil fue campeón social de Fondo y 8º gallego, a pesar de que en la última suelta del campeonato su forma se me fue alarmantemente de las manos. Tuve también otras dos fondistas a las que doy mucho mérito por la dureza climatológica que les tocó en suerte, el “Peliqueiro” y la “Aloia”, ambos campeones de fondo en el club, años 99 y 2000. El Peliqueiro es hijo del Riosil. Y respecto al Gran Fondo, que es lo que aquí verdaderamente “da prestigio”, los resultados que más valoro son el primer puesto en la suelta de altamar del 97, con el “Facho”, el 3º y 4º puesto en el altamar del 96, con el “Peter Pan” (hijo del Riosil) y la “Raisa”, el campeonato absoluto del 98 de la “Risca”, hermana del Facho, con todo el calendario volado en el 20 %, 2ª y 3ª de Fondo dos años consecutivos y 1ª provincial de Hellín en el 97, y los campeonatos  provinciales de 2001 del “Vate”, hijo del Peter Pan y nieto del Riosil y  de 2004 de “Fisterra”, hija del Peliqueiro y nieta también del Riosil.

Pedigrí “Fisterra”.

Pedigrí "Facho"

7.    ¿Qué palomas son más abundantes en tu palomar de cría, las naturales de tu zona y línea de vuelo, las importadas de otras zonas o incluso del extranjero, o una mezcla de ambas?

Lo inexorable de la cesta decantó dos corrientes genéticas en mi palomar, dos auténticos filones. En un principio había varias opciones, todas de prestigio y muy próximas a palomas fundamentales de sus respectivos palomares de origen, tanto “naturales de la zona” como de fuera. El primer filón con el que me topé fue el que parte del Riosil, hijo del “Chato” de mi hermano, nieto a su vez de la “Furia” de José Luis Cea, animal inigualable en cuanto a generosidad genética, paloma clave del despegue de Vigo como potencia colombófila en el estado español. El otro gran filón es un grupo de 3 palomas de ascendencia Kuypers, el  “Kuypers Azul” y la “Esmeraldita”, hijos ambos del “Kuypers 2” de los hermanos Cadrecha, y una hembra de Maurice Borgers, la “Fea”, doble nieta del “123-Kuypers”, 13º nacional de Barcelona del 83, hermano de los famosos Barcelona I-II-III.
Otras sangres, todas de los mejores orígenes, se fueron incorporando al cultivo a lo largo del tiempo, pero fueron siendo abocadas progresivamente al ostracismo por mi seleccionador particular, mi buen amigo Francisco Mourelle, nuestro convoyer federativo.

8.    ¿Tienes preferencia por alguna línea o líneas de palomas?

Desde luego, me derrito por las que son capaces de llegar punteras en el gran fondo, sea en mi palomar o en el ajeno… y su pasaporte de origen, aunque siempre me interesa, porque hay que estar bien informado, nunca es motivo de discriminación por mi parte.

9.    ¿Cuál es tu rutina con los pichones entre que nacen y se preparan para los primeros concursos?

Los pichones los desteto a los 22 o 23 días y los coloco directamente en el buzón de entrada del palomar. Su tendencia es entrar rápidamente y juntarse con los que ya están dentro. Es su primera lección (por aquí se entra). A los dos días, y en cuanto hayan aprendido la segunda lección (aquí se come y aquí se bebe), vuelvo a colocarlos en la trampilla de entrada. Y así cada día para que aprendan a subir al tejado, bajar a la trampilla y entrar perfectamente al palomar.

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En cuanto quieren empezar a revolotear los prendo durante unos días hasta que tengan la primera pluma a medio crecer, entonces los vuelvo a dejar salir. En mi caso, totalmente rodeado de bosque y con una presión considerable por parte de los depredadores, es una estrategia con la que consigo perder menos elementos. Cuando vuelven a salir se acoplan rápido al vuelo de las hembras y soportan con mucha más pericia el vuelo prolongado y, con la protección del bando, los embates de las rapaces. A partir de ahí salen todos los días y me gusta verlos volar alto, lejos y cuanto más tiempo mejor. Por el problema de la “bichería”, deben aprender a entrar inmediatamente después de entrenar, tan pronto como se hayan posado pues es el momento del entrenamiento en el que son más vulnerables a los ataques. Es la tercera lección que tienen que aprender. Para ello tienen la comida racionada en todo momento. Hasta poco antes de volver a franquearles la salida comen comida de cría, y cuando ya entrenan, reciben cría y sport a partes iguales, con un 20-30 % de cebada extra.
En julio y agosto procuro darles varias sueltas en línea, siempre desde pocos kilómetros. Cuantas más veces pueda hacerlo mejor. Las primeras salidas son desde Moaña o Bueu, apenas a 5 km. del palomar, y se pasan 3 o 4 horas en la cesta antes de ser soltados, para que se acostumbren a estar tranquilos en la cesta y sepan qué les espera. Es otra de las muchas lecciones que deben aprender para el futuro.
Nunca envío mis pichones a concursar con la Federación. Ese es un tiempo para dedicárselo a mi familia.

10.    ¿Hasta que distancias sueles llegar con tus yearlings?

No van más allá de los 527 Km. que me da Almazán.

11.    ¿4 cosas que no deberían faltar en un palomar con expectativas de hacerlo bien serían?

No deberían faltar palomas excelentes habitándolo. No debería faltar un colombófilo inteligente conduciéndolas. No debería faltar una salud sin tacha en todo el equipo de vuelo. Y no debería faltar… una pizca de suerte.

En cuanto a las condiciones intrínsecas del palomar, en nuestro medio tenemos que procurar mitigar la excesiva humedad ambiental, cosa harto difícil en nuestros inviernos. Y debemos preocuparnos por que la temperatura sea la óptima en la época de concursos. Ni frío ni demasiado calor. Debemos también conseguir, por todos los medios, una buena ventilación sin corrientes de aire, rehuyendo el flagelo del viento dominante. Y por último, tenemos que adecuar el número de palomas al espacio que tenemos y al tiempo que podemos dedicar a su cuidado.
Los tres primeros puntos tienen mucho que ver con la ubicación del palomar, cosa en la que, en la mayoría de los casos, tenemos poco que rascar: podemos tener el palomar cerca del mar, en pleno bosque o a orillas de un río, y eso no tiene vuelta de hoja. Pero también tienen que ver con la orientación del palomar, y ahí, en algunos casos, ya podemos tener algo más que decir, aunque no al 100%. Lo que sí podemos decidir son los tipos de materiales de construcción utilizados y los pequeños detalles que pueden resultar claves para que la forma se alcance sin dificultad en el momento preciso: el tipo de cubierta, el aislamiento de paredes, la colocación de un arbusto que sombree el solazo de la tarde, o de una enredadera que proteja una pared, o una ventana en tal o cual posición, o el ajuste fino de la ventilación…

12.    ¿Cuáles crees que son las 4 características imprescindibles para que una paloma pueda ser campeona?

A nivel físico no sabría que decir. Tuve campeonas en mi casa con muy distinta complexión y formato. Y hay palomas fantásticas a la mano que se pierden a la vuelta de la esquina y palomas que empiezas a valorarlas en cuanto detectas el vicio que tienen de llegar de primeras. Así que procuro no enamorarme demasiado de ellas pues ya se sabe que el amor es ciego y tiene un rescoldo amargo, ya me dirá la cesta quién es quién.
Recuerdo perfectamente mi primer día de colombófilo tras la decisión de deshacerme de las buchonas. Visité con mi hermano el palomar de Antonio Pérez, "el Rubio". Antonio nos señaló un macho rodado, precioso, espectacular, que estaba junto al comedero. -“Mirad, el campeón de Medio Fondo. ¡Aquí, a patadas! ¡Aquí sólo valen los que vengan de Gerona!”. Una sencilla lección magistral como ésta en el primer día de colombófilo es algo que marca para toda la vida: no hay bonituras que valgan, sólo… ¡las que vengan de Gerona!
Claro que me gusta tomar palomas en mis manos y valorar sus características físicas, cómo no, pero aunque me deleite ante buenas espaldas, buena pluma o ante un perfecto equilibrio, valoro sobre todo otro tipo de virtudes, algunas de las cuales no puedo percibir al tenerlas en mis manos: la inteligencia, el coraje y pundonor para volver a casa, la capacidad para volar en cabeza, la salud inquebrantable… Valoro sobre todo la hoja de clasificaciones.

13.    ¿4 requisitos ineludibles para poder triunfar como colombófilo?

No debería faltarle al colombófilo paciencia, disciplina, método, gusto por el estudio, talento. El buen colombófilo debe ser generoso en el esfuerzo, constante, sagaz y pragmático. Debe ser curioso, atento a los matices, a los pequeños detalles, capaz de optimizar el tiempo que dispone para el cuidado de sus palomas. Debe ser prudente y arriesgado al mismo tiempo. Y debe desplegar el distanciamiento necesario para que su pasión y su entusiasmo no le impidan tomar buenas decisiones.

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No sé si ineludible, pero la honradez y honestidad con uno mismo y con los compañeros, el compromiso con el grupo, la suficiente humildad como para seguir aprendiendo o el no creerse demasiado los propios éxitos, también los postularía como valores del buen colombófilo.

14.    Explícanos un poco cual es tu dinámica a la hora de alimentar a las palomas.

Ofrezco una mezcla comercial normal.
Comida de cría para las reproductoras cuando tienen pichones, sport como base para los concursos y de muda para el otoño. Además, siempre tengo cebada con la que aligero cada una de las mezclas según considere oportuno. Por ejemplo, a las reproductoras, durante los días de incubación y sin pichón, les rebajo la mezcla a la vez que reduzco la cantidad que les ofrezco, todo para evitar gorduras innecesarias. No es nada complicado porque cada pareja es alimentada en comederos individuales en los nidales, algo recomendable para que los pichones aprendan a picotear el grano a los 15 días de vida más o menos. Y este mismo modelo es el que empleo con las voladoras. Toman siempre comida sport rebajada un poco con cebada la mayoría de los días salvo los previos al enceste, que la toman al 100%, y según en que sueltas, si preveo muchas horas de vuelo por la climatología, con una cucharada de aceite de oliva añadida al grano. El principal ajuste lo realizo variando la cantidad de comida que les ofrezco. Poca al inicio del intervalo entre sueltas, la aumento progresivamente a medida que nos acercamos al enceste. Los últimos días, en gran fondo, incluso les ofrezco “barra libre”, proporcionándoles toda la comida que quieran comer, retirándoles el resto en cuanto acaben. Me gusta usar miel y un poquito de limón a las llegadas, y yogurt el día siguiente si la suelta fue exigente. Incluso puedo darles, en algún caso, pequeños trocitos de clara de huevo cocido directamente en el pico, forzado, si la suelta fue muy-muy exigente. Y doy un pelín de un polivitamínico, poca cosa, los miércoles en la temporada de concursos y durante la muda. No uso levadura de cerveza pero sí ajo con el aceite de oliva. A los voladores los alimento en comedero común dos veces al día y el grit también se lo ofrezco en el comedero principal, un poco cada día, para que no se ensucie de polvo o excrementos. Espolvoreo vitamineral directamente en el grano los días que les administro yogurt, limón, aceite o el polivitamínico. También les ofrezco hojas de lechuga y, cuando puedo, trocitos de puerro y zanahorias.
El equipo de pichones, ya dije, recibe una mezcla de sport, cría y cebada.
Y durante la muda, comida específica para el momento, con un poco de cebada y un día de ayuno semanal.

15.    Dependiendo de la siguiente suelta, ¿qué plan siguen tus deportistas al regreso de una carrera?

Además del manejo de la alimentación en el sentido que acabo de exponer, procuro conducir al equipo de vuelo ofreciéndole más o menos descanso, más o menos ejercicio, según el trabajo que acaban de realizar y según el que les toque a continuación. Así, tras una suelta dura y exigente no salen a entrenar el día que sigue a la llegada, y los siguientes también poca cosa. La clave es conseguir el pico de forma y un peso óptimo para, justamente, el día de la siguiente suelta. Malo si la alcanzas antes de tiempo, malo también si no la alcanzas.

16.    ¿Bañas a tus palomas? ¿Crees que es algo importante? ¿Por qué?

Siempre me lo dice mi vecino: Pepe, ¡es impresionante cómo les gusta bañarse a tus palomas! O sea, que la primera ventaja es la salud mental del bando. Luego está el cuidado de la pluma, verdadero fuselaje de nuestras voladoras, que tiene que estar en perfecto estado para enfrentarse con eficiencia a los vuelos. Y creo que, de alguna forma, debe de tener algo que ver, también, con la consecución de la forma. Procuro que mis palomas se bañen todas las semanas haga frío o calor, llueva o haga bueno.

17.    A lo largo del año, ¿das a las palomas algún tipo de tratamiento preventivo? ¿A que se debe?

Empleo Parastop del laboratorio de Werd al inicio del otoño todos los años. Le tengo mucho miedo a la salmonelosis. Y cada año mando analizar los excrementos de voladoras y palomas de cría para saber si necesitan o no tratamiento contra parásitos internos o coccidios.  Y como no tengo posibilidad de analizar la presencia de tricomonas, trato a los voladores con BS, del mismo laboratorio, antes de la muda y antes de comenzar los concursos. En alguna ocasión, según como vea la cosa, también se lo doy previo al gran fondo. Estos tratamientos se los hago como si estuviesen enfermas, no doy tratamientos breves, “preventivos”, que creo pueden resultar contraproducentes.
No suelo dar nada para enfermedades respiratorias salvo que aparezcan problemas de ese tipo. Afortunadamente mi actual palomar funciona bien a ese nivel.

18.    ¿Qué crees que es lo mejor que tiene la colombofilia española en la actualidad? ¿Y lo peor?

Lo mejor es su base social, los colombófilos. Y lo peor también nosotros. En esta dualidad “Dr. Jeckill - Mr Hyde” nos sale con más frecuencia de la debida nuestro lado más cainita. También es preocupante el que seamos un grupo tan minoritario, con tan poco peso social, con tan poca capacidad para crecer y regenerarnos. Es realmente preocupante.

19.    ¿Qué importarías de otras colombofilias europeas?

Conozco algunos colombófilos inteligentes, honrados y eficaces en Portugal, Francia, Bélgica y Holanda. Realmente es una gente que posee unas cualidades personales que hacen que la colombofilia en sus manos resulte todo un arte. Me gusta tener noticias de su forma de hacer, de sus rutinas, de sus objetivos. Estar a su lado y estar al tanto de sus logros no puede dejar de enriquecerme. Son unos auténticos maestros. Es una suerte conocerlos y me gustaría “importar” muchas de sus cualidades. Veo, además, con envidia sana, los recursos que manejan y el altísimo grado de competencia de sus carreras.

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Dicho esto, tengo que decir que también soy muy afortunado por conocer otros colombófilos de la misma talla, aunque menos conocidos, menos “publicitados”, que no desmerecen en nada a estos amigos extranjeros y que son, como ellos, trabajadores incansables, gente honesta e inteligente, magníficos colombófilos y aguerridos competidores. Son algunos de mis amigos y compañeros colombófilos gallegos. Creo que no es jactancia el decir que tengo la suerte de haber crecido, colombófilamente hablando, en un entorno de un alto nivel competitivo y deportivo.

Cada uno en su realidad y con su idiosincrasia, está claro que algunas de sus peculiaridades nos harían mejores, como también algunas de las nuestras, con toda seguridad, los mejorarían a ellos. Nadie es perfecto. Confrontando de una forma amistosa nuestra colombofilia con las suyas, en un diálogo leal, seguro que todos aprendemos algo. Aunque menos ellos que yo, por supuesto.

Dejando a un lado la organización social, de la que solo conozco generalidades, creo que en todas partes, además de buenos colombófilos, hay buenas palomas y buenos palomares, además, claro, de los mediocres, malos y malísimos. Evidente. La calidad en términos absolutos tiene mucho que ver con una realidad numérica, estadística, y en las colombofilias con una gran base social, con un gran número de colombófilos, tiene que haber, por fuerza, un mayor número de palomas y de competidores excepcionales. Pienso que hay palomas buenas en muchos palomares, pero sobre todo en aquellas zonas donde la competencia es de mayor nivel, donde las carreras son más exigentes y contra un mayor número de buenos concursantes, donde los objetivos están más al límite, donde ya no sirve solamente el que vengan de Gerona si no el que lo hagan de primeras en un marco de alta competitividad. Creo, en fin, que nuestros mejores animales y nuestros mejores deportistas no desmerecen en nada de los mejores de otras latitudes… pero que somos pocos en comparación con ellos.

20.    ¿A que colombófilo/os no sabrías como agradecer todo lo aprendido?

A todos mis amigos y compañeros colombófilos que hablan de sus observaciones con generosidad, de forma abierta y sin tapujos, en nuestras tertulias. A todos, desde el más sabio al más inexperto. Siempre se aprende algo cuando uno es receptivo. Pero si tengo que dar un nombre, me gustaría nombrar a Henrique Freire.

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Henrique, cuando éramos todavía aprendices e inexpertos, hace ya años de esto, y estábamos ávidos de conocimientos y de colombofilia, consiguió y tradujo del inglés el primer tomo de “La Élite”. Aquella traducción, todo un hito, fue leída con deleite por todos los socios del club en un tiempo en el que la información era totalmente inexistente y la formación dependía sólo del boca a boca. Sirvió para mostrarnos que había otras colombofilias, otras formas distintas de jugar a la nuestra, sirvió para agrandarnos el horizonte.

Decembro de 2012.
Xosé Pereiro Francés.

 

Comentarios  


Gran entrevista.
Gran maestro. No os imaginais la suerte que teneis por poder disfrutar de su sabiduria y saber estar. Aunque tambien tengo que decir que cuando he tenido que llamar a su puerta, ahi estaba.
No me considero muy mitomano pero en colombofilia, Xose Pereiro es mi idolo.
enhorabuena Carlos por tan brillante entrevista.
Oscar Martinez- A Coruña
Responder
Gracias Hugo.
Ojalá la colombofilia contase con más gente como Pepe, presto a sumar (a sumar de verdad) y a echarle una mano a cualquiera.

Un abrazo hermano.
Responder
Sin lugar a dudas una gran entrevista, llena de sabiduria , historia y sentimiento por la colombofilia,nesitamos mas maestros como J.Pereiro.
Carlos estas entrevistas nos hacen crecer en este deporte.Felicidades por el trabajo que estas haciendo, Un saludo
Hugo Sotelo
Responder
Gracias Pablo y Vicente.
Seguro que me repito, pero el mérito es de la persona que contesta. Las preguntas, acertadas o no, son deliberadamente las mismas para todos los que han pasado por el apartado de entrevistas.
Desde el minuto 0 quería que Pepe estuviese con nosotros, porque sabía que lo que contase iba a tocar la fibra de muchos compañeros, ya que es una de esas personas que tienen el don de transmitir cuando escriben.

Y en cuanto a nosotros, no todo lo que publicamos tiene un "nivelazo", pero estamos trabajando en ello y gracias a gente como vosotros que nos dedicáis un rato de tiempo cada día.

Un abrazo.
Responder
Estupenda entrevista, con las ideas claras ,sin grandes alardes, ni productos magicos.
Saludos y sigue con este nivel
Vicente Balbuena
Benalmadena Malaga
Responder
Esta es de las buenas Carlos....como la primera que hicisteis. Ya sabes que soy muy exigente y no me pueden contentar todas, jajaja ;-) .
Enhorabuena.

Un abrazo.
Responder

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