Cuando un colombófilo evalúa una paloma mensajera casi siempre mira sus alas. ¿En qué características deberíamos reparar al observar un ala? ¿Cual es el efecto de las mismas en el rendimiento deportivo?
 
La paloma utiliza sus alas para mantenerse en el aire, avanzar y maniobrar. La habilidad de las aves para  maniobrar es una característica que no puede ser evaluada en la mano. Sin embargo, como la estructura de las alas afecta a su capacidad de proporcionar tanto elevación como propulsión hacia adelante, examinándola podríamos determinar en cierta medida la destreza en la maniobra.

curvadelala

Al planear, el ala de un ave se comporta como el ala de un avión, generando sustentación gracias al movimiento hacia adelante a través del aire. En un vuelo con aleteo, el ala está actuando al mismo tiempo como superficie de elevación y como medio de propulsión.

ELEVACIÓN
Al evaluar la parte del ala implicada en la elevación es importante que nos fijemos en la curva del ala, la calidad del plumaje, el tamaño de las remeras secundarias y en la unión entre el hombro y el ala.

1-La curva del ala:

Se refiere a la curva, “joroba” o comba que se aprecia en la parte superior del ala extendida cuando se observa desde el frente. Para lograr la elevación, se necesita que la presión de aire sea más baja en un lado del ala que en el otro. Esto se consigue gracias a la curvatura del ala. El aire tarda más en pasar por la parte superior o “joroba” del ala extendida pero lo hace a mayor velocidad, lo que se traduce en una presión menor en la parte superior del ala que la creada por el aire que pasa por la parte inferior o “plana” del ala. La diferencia entre ambas presiones crea una fuerza que empuja hacia arriba, denominada elevación.

elevacion

 

Esta fascinante acción se conoce como principio de Bernoulli. Bernoulli postuló que el aire tiene una presión dinámica (presión generada por el aire) cuando está en movimiento, como la que percibe alguien que camina contra el viento y una presión estática, que es simplemente su propio peso. La presión total del aire es la combinación de ambas y debe ser siempre la misma. Por lo tanto, como el aire fluye más rápido en la parte superior, su peso debe ser menor. Esto significa que el aire que acomete sobre la curvatura de la parte superior del ala genera una zona de baja presión que deriva en elevación.

Si el ave consigue mantenerse a cierta altura, la fuerza de elevación debería ser suficiente como para soportar su peso. Es difícil arrojar unas medidas acerca de cual sería la curvatura perfecta. Basta con decir que las aves deben mostrar una comba notable y que aquellas con el plano generador de elevación poco marcado necesitan gastar más energía para permanecer en el aire y por lo tanto se fatigan con mayor facilidad. Estas últimas deberían descartarse.

2-Calidad del plumaje:

Para obtener la máxima elevación, es vital que el aire siempre fluya alrededor del ala de manera aerodinámica. El aire que no fluye aerodinámicamente desarrolla remolinos, y acabará produciendo turbulencias. Las turbulencias perturban el suave fluir del aire, provocando una pérdida de sustentación y aumentando la resistencia del ala (su resistencia al paso a través del aire). Todavía hay elevación, pero en menor medida. La buena calidad del plumaje es el resultado de una óptima selección genética y una buena atención y es muy fácil evaluarla al manipular una paloma.

3-Superficie alar:

La elevación depende del área de la superficie alar. El aire actúa en mayor cantidad y es capaz de desarrollar más elevación sobre un ala grande que sobre una pequeña. El área de superficie depende de la longitud y anchura de las plumas primarias y secundarias. Dicho esto, parece que cuanto mayor sea el ala, mejor. Sin embargo, como se verá más adelante en la sección que habla acerca de la propulsión, hay otros factores limitantes que afectan a la anchura y la longitud de las remeras primarias.

plumasala

La función de las rémiges secundarias es la de proporcionar una base total y completa al ala extendida, a fin de garantizar la máxima elevación, pero su tamaño está limitado por el hecho de que no deben interferir con la acción de las primarias. Las secundarias que son largas en comparación con las primarias permiten un vuelo rápido, a costa de consumir mucha energía, mientras que las secundarias que son cortas comparadas con las primarias, permiten un vuelo más lento pero de mayor eficiencia energética en vuelos de larga duración. El diseño más eficiente para carreras de resistencia es aquel en el cual todas las rémiges secundarias son ligeramente más cortas que la primera rémige primaria (es decir, la más cercana al cuerpo).

4-Estructura del hombro.

Muchos aficionados palpan la zona del hombro de las palomas al evaluar el ala, por lo general tratando de apreciar la longitud del hueso que se extiende desde el hombro hasta el codo (húmero). Este hueso difiere en longitud de un ave a otra y esta diferencia en la medida afecta a la función de ala. Algunos músculos ligados a este hueso (como en el caso del supracoracoideo), son responsables de “tirar” del ala para elevarla por encima de la espalda del ave tras el movimiento de descenso. Su importancia para las palomas mensajeras de competición puede verificarse debido al hecho de que cuando las aves están en forma y sus músculos pectorales (responsables del movimiento descendente de las alas “tirando” del húmero) están tonificados, los músculos elevadores del ala también se encuentran llenos y firmes.

anatomiaala

Resulta imposible decir cual es la longitud exacta que debería tener un húmero para que su rendimiento sea óptimo. Tiene más importancia que la longitud de este hueso sea proporcional a la del resto del ala, que la mantenga en un ángulo correcto respecto al cuerpo y no solamente que constituya un anclaje corporal sólido.

Puede crearse elevación adicional inclinando hacia arriba el borde de ataque del ala en la corriente de aire. Cuando se eleva el borde de ataque del ala, el flujo de aire se dirige hacia la parte inferior de la zona trasera del ala, lo que resulta en una “deflexión”. Esta desviación en la dirección de la corriente de aire también contribuye a elevar al ave. Cuanto más se incline el ala contra el flujo de aire, mayor será la deflexión del mismo hacia abajo y llegada a cierto punto, mayor será la elevación generada.

Una paloma puede volar con el ala totalmente recta y nivelada, pero le resultará poco rentable. Con el borde muy poco elevado, la resistencia al avance es baja (debido a que el ala ofrece muy poca) pero la elevación también lo será. A medida que se eleva el borde de ataque se incrementa la elevación, pero superado cierto punto el ala se adentra tanto en el flujo de aire y genera tanta resistencia que resulta imposible el movimiento hacia delante. La mejor posición del ala extendida, en caso de vuelos prolongados, es elevarse 4º respecto al plano corporal del ave. Cuando el ángulo se aproxima a 15°, desaparece la elevación y el ave se detiene. La capacidad anatómica de elevación del ala está controlada genéticamente. Dentro del rango de función que les permita su anatomía, las aves tienen el control sobre la posición en la que se sostendrá el ala y por lo tanto, de su propia velocidad a través del aire.

posicionala

La elevación puede verse afectada por la densidad del aire. Se genera más elevación cuando la densidad del aire es baja, como puede suceder en días cálidos, que cuando el aire es más pesado y denso. Lo cual deriva de que el peso del aire que pasa sobre las alas es menor. Esta es la respuesta a por qué las palomas están más dispuestas a entrenar y se cansan menos en esta clase de días.

La velocidad del aire también hace que se vea afectada la elevación. Cuanto más rápido sea flujo de aire, menor será la presión sobre el ala y mayor la elevación. Curiosamente, la duplicación de la velocidad del aire sobre el ala cuadruplica la elevación. Todos hemos visto como palomas con las alas extendidas apunto de posarse en el tejado del palomar pueden verse elevadas repentinamente hacia el cielo debido a potentes corrientes de aire y la dificultad que tienen en ocasiones algunas palomas para descender cuando vuelan en medio de vientos fuertes.


Traducido por Carlos Padín Cores

Agradecimientos a César Velardo por las fotos.

Autor:
Dr. Colin Walker - Graduado en medicina veterinaria, miembro del Real Colegio de Cirujanos Veterinarios del Reino Unido y miembro del Colegio Australiano de Científicos Veterinarios.

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