Estamos otra vez en la época del año en la que podemos encender la estufa por la noche. Me refiero a la estufa de leña o a la caldera del sótano. Resulta acogedor ver las llamas bailando en la sala de estar. Para encender la chimenea, antes debemos recoger algo de leña que arda con facilidad y se queme rápidamente. Más tarde añadiremos madera más dura y de mayor tamaño. A veces, estas piezas grandes ni siquiera caben en la estufa. De mala gana, me puse el abrigo para salir a la calle a partir estas piezas de gran tamaño en otras más pequeñas. Cuando se cortan al tamaño apropiado, acabarán entrando en la estufa.

azucardeuva En realidad, nuestros cuerpos funcionan en cierto modo como esas estufas, manteniéndonos calientes. La “madera” o el “combustible” que usa está compuesta de hidratos de carbono, proteínas o grasas. Especialmente, los hidratos de carbono resultan ser un combustible de acción rápida. Podríamos compararlos a la yesca que se usa para encender el fuego en la chimenea. Los carbohidratos son azúcares, que se originan en grandes cantidades durante el proceso de fotosíntesis en las plantas. El organismo de los seres humanos o los animales sólo puede quemar monosacáridos. Por ejemplo, glucosa (azúcar de uva), fructosa (azúcar de fruta), ribosa (azúcar formado por 5 átomos de carbono) y galactosa (que junto con la glucosa compone una molécula de lactosa, un disacárido).

Además de calor, estos azúcares también proporcionan alimento para el cerebro. Sin este jarabe de glucosa nuestras amadas palomas no podrían sobrevivir.

Los combustibles se dividen en dos grupos. Vamos a comenzar con la leña.

Monosacáridos (dextrosa y fructosa):
La glucosa también se conoce como dextrosa o azúcar de uva. Los monosacáridos son los carbohidratos más simples. Se dividen a su vez en grupos diferentes. Es importante para nosotros saber que proporcionan el combustible relacionado con el calor y la actividad muscular (los alfa-1, 4 enlaces). Hay también azúcares que sólo se activan, por ejemplo, cuando se hace uso de las grasas durante el desarrollo de una carrera (los alfa-1, 6 enlaces).

Los disacáridos (lactosa, maltosa y sacarosa):
Estos equivaldrían a piezas pequeñas de la madera que puede proveer el árbol. Si las dividimos en dos van a caber en la estufa y podremos quemarlas. Algunos de estos azúcares dobles son, por ejemplo, la lactosa de la leche y la maltosa que se obtiene a partir de la cebada germinada. También pertenece a este grupo la sacarosa. Esta se encuentra en la zanahoria y la remolacha azucarera. Se ha demostrado mediante pruebas analíticas, que debemos evitar un porcentaje mayor al 4% de lactosa en el pienso o en el agua de bebida. La lactosa llega al intestino grueso, donde sólo puede ser parcialmente transformada por las bacterias intestinales. Este proceso drena una gran cantidad de agua hacia el intestino. Así que el exceso de yogur o suero de leche en la alimentación podría ser causa de excrementos acuosos.

cebadagerminada

Los polisacáridos (celulosa, almidón y glucógeno):
Equivalen al árbol entero, al que todavía hay que trocear para poder convertirlo en leña que podamos usar en la estufa. Las palomas los obtienen de granos y legumbres como el maíz, los guisantes, la cebada y el trigo, pertenecientes al grupo del almidón. También hay un grupo para la celulosa. Esta, en bruto, ayuda a la digestión de los diferentes tipos de carbohidratos. Es más fácil desmenuzar algunos granos que otros.
(Alfa-1, 6 enlaces entre dos moléculas de glucosa. Alfa-1, 4 enlaces entre dos moléculas de glucosa)

guisantes

Llevamos a cabo el siguiente test, en un palomar dividido en tres secciones.

-Las palomas de la sección 1, fueron alimentadas con una mezcla de semillas comercial estándar para “cría” o “reproducción”.
-Las de la sección 2 fueron alimentadas con 80% de maíz y 20% de mezcla de “cría”.
-Las de la sección 3 se alimentaron con 80% de una mezcla de arroz y cebada pelados + 20% de mezcla de “cría”.

Entrenando todas juntas.
Las que se alimentaban al 100% con la mezcla de “cría” eran siempre las primeras en entrar sin alejarse demasiado del palomar.
Las palomas alimentadas con maíz volaban mucho más alto, mientras que las que lo hacían con arroz y cebada pelados parecían puntos en el cielo. Había tres capas de palomas volando a diferentes alturas. Después de un tiempo de entre media hora a 45 minutos, las palomas alimentadas con maíz comenzaban a volar más alto.
 
Cuando comenzamos a alimentar a la sección de “mezcla de reproducción”  con "mezcla de maíz", vimos que después de unos días eran las que volaban más altas después de 45 minutos. Seguimos rotando el tipo de alimentación entre las diferentes secciones. Los resultados marcharon siempre como se describe anteriormente.
De esto podemos concluir lo siguiente, que la energía (combustible) proporcionada por el maíz, está disponible más tarde que la suministrada por el arroz y la cebada pelados. Por lo que el maíz, aparentemente, se compone de más tipos de polisacáridos que el arroz blanco. Tal vez esto explica por qué las palomas que van a competir en carreras más largas, por lo general, suelen tener maíz extra añadido a sus dietas.

El glucógeno:
Nos referimos a todas estas formas de azúcar, juntas, como glucógeno. Cuando la energía se utiliza en la estufa, la madera se torna negra y a lo que sobra se lo denomina ceniza. Cuando el ave utiliza la energía, tiene lugar el mismo tipo de proceso. Llamado fosforilación (Nota del traductor: mecanismo básico de transporte de energía desde los lugares donde se produce hasta los lugares donde se necesita). El enzima que cataliza el proceso de fosforilación rompe la Alfa-1, de 4 enlaces hacia abajo, en algo así como las “astillas” de los carbohidratos. Para este proceso es necesaria la vitamina B6 (Nota del traductor: Podemos encontrarla en el germen de trigo, los huevos así como en las verduras y legumbres. Incrementa el rendimiento muscular y la producción de energía cuando aumenta el esfuerzo, ya que favorece la liberación del glucógeno. También ayuda a que el organismo consiga energía a partir de las grasas acumuladas). El glucógeno se encuentra en el hígado y los músculos.

germentrigo

Durante las carreras:
Los seres humanos, durante un esfuerzo considerable, utilizan hasta el 60% de sus hidratos de carbono, las palomas son diferentes. El hígado produce glucógeno con el fin de mantener el cuerpo caliente. Si incluimos en la alimentación de nuestras palomas un porcentaje mayor de azúcares del que ellas necesitan diariamente, el hígado también puede elaborar ácidos grasos a partir de estos. La sangre los transportará a las fibras musculares rojas. Una porción del glucógeno es transportada por la sangre a las fibras musculares blancas. Una paloma tiene aproximadamente un 15% de fibras musculares blancas y un 85% de rojas. Esto es mucho más que un pollo, que tiene prácticamente el 100% de fibras blancas. Podemos encontrar muchas fibras musculares rojas en el pecho de la paloma. (Nota del traductor: La fibra muscular roja tiene más vasos sanguíneos y mitocondrias, resultando de color rojo. La fibra muscular blanca tiene un contenido menor, mostrando una tonalidad más clara. La fibra muscular blanca tiene la capacidad de extenderse hasta cuatro veces más y contraerse de 2 a 3 veces más rápido. Por eso también se la conoce como fibra de contracción rápida, mientras que la roja es conocida como fibra muscular de contracción lenta. En el deporte humano, el tipo blanco (contracción rápida) es lo que buscan los velocistas o corredores de corta distancia, mientras que el tipo rojo (contracción lenta), que requiere menos energía para poder trabajar, es buscado por corredores de maratón y ciclistas).

fibrasmusculares

Si nos aseguramos de que justo antes del concurso un porcentaje elevado de glucosa se encuentre almacenado en forma de glucógeno, podremos conseguir que el combustible se queme más rápido. Del mismo modo, el hígado podrá producir mayor cantidad de ácidos grasos. Parece que esto tiene mucho sentido.

Pero en realidad, sólo proporciona una pequeña ventaja en las carreras cortas. Después de 10 minutos, el combustible presente en la fibra muscular blanca que se encuentra en los pectorales se ha agotado. El combustible almacenado en la fibra del músculo blanco (glucógeno) es utilizado por la paloma para alcanzar la altura de vuelo y la velocidad en la partida. Después de utilizar los azúcares rápidos "astillas" (Alfa-1, 4 enlaces) usará los almacenados en la sangre y el hígado. Cuando se agota la glucosa, las enzimas procesan los disacáridos y, finalmente, los polisacáridos se dividen convirtiéndose en monosacáridos.

Cuando se agotan al 100% los “azúcares rápidos”, los ácidos grasos constituidos en el hígado a base de transformar el exceso de azúcar en la dieta, pasarán a ser los suministradores de combustible. Algunos de estos se encuentran todavía presentes en la sangre, ya que estaban de camino a las fibras musculares rojas, pero aún no se habían almacenado allí. Serán los primeros en ser usados.

Después de un corto período de tiempo, entran en juego los ácidos grasos almacenados en las fibras musculares rojas. Tras un promedio de 40 a 60 minutos de vuelo, la paloma está utilizando, exclusivamente, los ácidos grasos almacenados en las fibras musculares rojas. Las grasas tienen la ventaja de dejar pocos residuos en el torrente sanguíneo tras ser quemadas como combustible, aunque se queman más despacio que el glucógeno. La paloma puede volar más rápido (aleteos por minuto) usando el glucógeno, pero los ácidos grasos producen más energía. Las grasas entregan 9´2 Kilocalorías por Kilogramo, mientras que los carbohidratos dejan 4´0 Kilocalorías por Kilogramo.

El cajón de astillas:
Cuando la paloma está utilizando las grasas como combustible y se ve acosada por un ave de presa, echará mano de cualquier glucógeno disponible (Alfa 1, 6), a fin de escapar lo antes posible. Se trata de lo que podríamos llamar “el cajón de astillas” o la “leñera”. Listo para ser usado cuando sea necesario encender rápidamente la estufa de nuevo.

Después de la carrera:
La paloma utiliza en primer lugar, la glucosa y el glucógeno (el Alfa 1, 4 enlaces), después echa mano de las grasas. Cuando el ave ha utilizado todos sus ácidos grasos, usará cualquier glucógeno restante (el Alfa 1, 6). Cuando éstos se agotan, comenzará a utilizar “el carácter”. Es decir, comienza a utilizar su propio cuerpo; quemando la proteína presente en sus propios músculos. Hay muchas palomas con poco carácter. Éstas pararán a descansar, o en busca de agua y comida. Si aún así vuelven a casa, será demasiado tarde. Las "aves con carácter" seguirán adelante. La combustión de proteínas o músculo va de la mano con los calambres musculares y es muy desagradable para la paloma. Una paloma que pasa por esto, a menudo necesita semanas para recuperarse.

Administrar alimentos ricos en carbohidratos después de una carrera es muy importante. Es urgente que la paloma que ha utilizado todo su glucógeno pueda volver a encender su estufa cuanto antes…

 

Traducido por Carlos Padín Cores para thepigeonsite.com

Autor:

Peter Mulder.

Para leer más artículos de Peter Mulder, visiten su web sobre colombofilia: Racing pigeon advice.com

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