Durante una serie de seminarios llevados a cabo en Australia el pasado otoño, se me acercaron unos colombófilos interesados en las diferentes semillas y sus niveles nutricionales.

portadaSe me ocurrió entonces que podría ser útil para ellos y para otros colombófilos tener información acerca de los nutrientes presentes en dichos alimentos en forma de una tabla (adjuntándoles varios puntos de vista y opiniones) para que pudiesen consultarla y aplicarla según su conveniencia. Por esa razón he preparado esta que adjunto más adelante, de alimentos comunes que los colombófilos podrían usar en la preparación de mezclas para cría, reposo y concurso. (Para más detalles de algunos de los temas cubiertos aquí, por ejemplo, músculo, vuelo, combustible, etc., consulten mis otros artículos publicados en el Racing Pigeon Digest durante los últimos años).

En esta Tabla-1 he detallado sólo valores como proteína, grasa, carbohidratos y fibra. Tomándolos de la revista “Feedstuffs”, editada en 1996, y de una edición más vieja de Alimentos y Alimentación (Feeds and Feeding) escrita por Morrison. Estos valores se basan en la alimentación Norteamericana, y representan sólo promedios, significando que unos granos podrían presentar niveles de nutrición mayores o menores en algunos casos. Por ejemplo soy consciente de que algunas variedades de trigo analizadas en Canadá han alcanzado valores superiores al 18% en proteína. Y sospecho que los rangos de valores para los alimentos ofrecidos en esta tabla, aunque similares, se pueden encontrar más altos en algunos alimentos en otras áreas del mundo, ocurriendo exactamente lo mismo. Si quieren estar completamente seguros con respecto al valor nutritivo de los alimentos, pueden enviar algunas muestras para su respectivo análisis y obtener los resultados; claro está, pagando.
Resumiendo, las proteínas se usan en la reconstrucción y reparación de tejidos corporales y también son provechosas para preparar a las palomas para la temporada de concursos, para mejorar la fertilidad y la eclosión de los huevos y para mejorar el crecimiento y desarrollo de los pichones. Por ejemplo, estudios en los EE.UU. han demostrado que un 18% de proteína en la ración, proveniente de la soja o de derivados del pescado, da por resultado mejoras significativas en el total de todas las situaciones mencionadas. No hallando ninguna mejora cuando se alimentaba con niveles superiores al 18% en proteína. Por lo tanto, parece que las dietas que contienen niveles por encima del 18% son ideales para cría y reposo.
Los carbohidratos (azúcares simples y complejos), junto con las grasas, representan los componentes energéticos presentes en la dieta y que permiten al organismo enfrentarse a los diferentes tipos de esfuerzo. Los carbohidratos y particularmente las grasas, son importantes para nuestros propósitos como colombófilos, porque actuarán como reservas de suministro de energía para que nuestras aves puedan entrenar alrededor del palomar, o volar tanto en carreras de velocidad, como en carreras de fondo. Uno de los carbohidratos más importantes para muchas aves y animales, incluidos los humanos, es la glucosa del azúcar, llamada en ocasiones dextrosa.
En las semillas, el componente del almidón (visible al ojo humano cuando trituramos un grano como el maíz) está compuesto de muchas unidades de glucosa, enlazadas en una particular configuración química muy grande. Tras su paso por la molleja y llegada de la masa resultante a los intestinos, se descompone (metaboliza) el almidón en unidades individuales de glucosa que es absorbida a través de las paredes intestinales, pasando al torrente sanguíneo, donde serán conducidos al hígado. Allí, se aglutinan muchas unidades de glucosa en otra gran estructura química diferente a la del almidón y conocida como glucógeno. Debe quedar claro que el almidón es un compuesto usado para el almacenamiento de la glucosa por parte de las plantas y las semillas y que el glucógeno lo es para los tejidos de los animales.
Cuando algún tejido corporal requiere glucosa, el glucógeno hepático se descompone en unidades individuales de glucosa que, mediante el torrente sanguíneo, serán transportadas hasta ellos. Por ejemplo, el “alimento” principal de las células neuronales es la glucosa, ávidas de un suministro que debe ser constantemente proporcionado por el hígado, lo que propicia que siempre podamos encontrar niveles de glucosa en sangre.

vueloTanto el músculo rojo como el blanco presentes en los pectorales de las palomas deben estar preparados para abastecerse de glucosa, por eso muchas unidades de glucógeno, en este caso muscular, se van almacenando en el músculo, para ser usadas a posteriori. En el transcurso del “alzamiento explosivo” del vuelo, o durante los bruscos estallidos energéticos que pueden aparecer durante el desarrollo del mismo, las fibras de músculo blanco presentes en los pectorales utilizan exclusivamente glucógeno como fuente de energía. Como resultado, sus depósitos musculares se vacían rápida y completamente dentro de los primeros 10 minutos después de la salida) y se debe tomar la precaución de reponerlo para cuando ocurran otras emergencias que podrían aparecer durante el transcurso del vuelo. Para restablecer los suministros de glucógeno muscular, el hígado descompone sus propios suministros de glucógeno hepático en moléculas de glucosa, liberándolas en el torrente sanguíneo que las transportará hasta las fibras blancas de los músculos pectorales, donde las volverán a convertir de nuevo en glucógeno, que será usado según las necesidades que acaezcan durante el vuelo.
El otro papel importantísimo llevado a cabo por la glucosa en las palomas, está en la producción de grasa para vuelos prolongados. La grasa es, incuestionablemente, una reserva importante para cualquier concurso que dure más allá de unos minutos, tanto para enfrentarse a un entrenamiento corto, como para volar una distancia de 1000 kilómetros o más, en las maratones.
Deben recordar un estudio llevado a cabo en los Estados Unidos, en el que se complementó la alimentación de un grupo de palomas con un 5% más de grasa, sin añadirle ninguna a un segundo grupo. En las carreras de hasta 300 kilómetros, no hubo mucha diferencia en los resultados de ambos grupos. Sin embargo, superados los 300 kilómetros, las aves a las que se les complementó el 5% adicional de grasa, mostraron resultados mejores que aquellas que no vieron modificada su alimentación. Controladas por el reloj, en un periodo de tiempo se habían recibido muchas más palomas del grupo suplementado en grasa que de las del grupo no suplementado. Estos hallazgos demostraron los marcados beneficios que la grasa proporciona a las aves mejorando la vitalidad y la fortaleza necesarias para completar este tipo de carreras.
hgadoSe sabe que el hígado de las palomas produce casi el 50% de la grasa requerida por su organismo, regulando la producción de la misma. Por supuesto, la grasa que producida en el resto del cuerpo deriva directamente de la ingerida en la dieta.
Otro estudio realizado en USA hace varios años demostró que cuando se inyecta glucosa por vía intravenosa en pichones hambrientos, esta se convierte rápidamente en ácidos grasos dentro del hígado en solo tres minutos. Un hecho que indica la rápida e increíble habilidad que tiene el hígado para producir grasa a partir de la glucosa.
La porción de glucosa ingerida con la dieta que acabará convirtiéndose en grasa proviene principalmente del almidón presente en granos y semillas y puede ser suministrada también como glucosa en polvo añadida al agua de bebida. La grasa se almacena en el hígado, pero también es transportada, a través del torrente sanguíneo, en forma de ácidos grasos hasta los depósitos de almacenamiento presentes entre los intestinos. Algunos ácidos grasos también serán conducidos a los músculos pectorales, donde se adherirán a las fibras de músculo rojo en forma de microscópicas gotas, a la sazón de estar listas para ser usadas como fuente de energía durante los vuelos prolongados, o los vuelos cortos.
Se ha observado que en las aves, generalmente:

1.    Si la dieta presenta un elevado aporte de grasa, se reduce la cantidad de la misma que es capaz de producir el hígado.
2.    Dietas ricas en aporte de proteína reducen, también, la cantidad de grasa que puede generar el hígado.
3.    Dietas ricas en carbohidratos, aumentarán la cantidad de grasa que puede producir el hígado.

Analizando detalladamente estos hechos me parece obvio:

1.    Durante la preparación previa a una carrera, se les deberían suministrar a los animales granos ricos en proteína (como guisantes), pero a nivel reducido.
2.    Se les deberían suministrar granos ricos en grasa, pero de forma moderada.
3.    Cuando se alimente con granos ricos en grasa, debería existir también un aporte elevado de granos ricos en carbohidratos.

Siendo estrictos, la cantidad de fibra presente en las semillas suele clasificarse como carbohidratos, pero a menudo se muestra por separado en las tablas nutricionales. La fibra es importante debido a su habilidad para absorber componentes intestinales que podrían estar dañando el organismo, por eso resulta útil conocer su cuantía. En cantidades altas, la fibra puede interferir la digestión y asimilación de otros componentes nutritivos presentes en la dieta. Por esta razón, suele sugerirse a menudo que la fibra presente en la dieta de una colonia no sea superior al 5%.

Por: Gordon A. Chalmers. Doctor en medicina veterinaria.


Traducido por Carlos Padín Cores

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