Notarán que he incluido dentro de la Tabla-1 alimentos que podrían parecerles extraños, tales como el queso, lo cual responde, simplemente, a que soy consciente de su uso por parte de algunos colombófilos europeos y parece no disgustarle a las aves.
semillasenbotecuencoTambién se incluyen derivados del pescado, debido a su alto contenido en proteínas de gran calidad y porque, en ciertos casos suelen administrarse concentrados comerciales que los incluyen, aunque suelen ser caros.
Se menciona la levadura de cerveza en polvo, porque algunos colombófilos la usan en sus mezclas alimenticias (humedeciéndola con zumo de limón).
Leche en polvo (tanto entera, como desnatada).

Igualmente se mencionan ingredientes como harina de avena, porque algunos aficionados incluyen varios de estos y otros componentes en una especie de pastel que cuecen en el horno o dejan secar al sol para dárselo más tarde como alimento a las palomas.
Brotes de malta y, por extensión, demás semillas germinadas ya que presentan altas concentraciones de proteínas o vitaminas durante su desarrollo y una vez que se le ponen a disposición, las palomas las devoran.
Avena pelada, o con cáscara.

Se puede alimentar a las palomas (y otros animales) con soja, después de cocida. No alimenten con soja cruda a ninguna clase de animales (incluyendo las palomas), debido a los compuestos antinutritivos o tóxicos que contienen. La cocción destruye estas sustancias y deja los granos en perfecto estado para alimentar.
Encontrarán en la lista el suero de leche en polvo, simplemente a modo de información, ya que presenta concentraciones elevadas de lactosa, un azúcar muy nutritivo para las “bacterias amistosas” que pueblan el intestino de nuestras aves y que podemos incluir en la dieta añadiéndole yogures naturales o compuestos probióticos comerciales a las semillas o al agua de bebida. Dichas bacterias usan la lactosa como fuente de alimento, excretando posteriormente ácido láctico. Estas concentraciones de ácido láctico ayudan a acidificar el intestino creando un ambiente hostil para otras “bacterias poco amistosas” como Salmonella, o Escherichia coli, entre otras.

Reparen en que bajo las columnas “Proteína”, “Grasa”, “Carbohidratos” y “Fibra”, se destacan ciertos valores. En todos los casos, estos valores destacados indican que los alimentos contienen concentraciones altas, o relativamente altas, de estos componentes en particular. Por ejemplo, alimentos ricos en proteína incluirían la soja, la levadura de cerveza, la colza, etc.; aquellos ricos en grasa incluyen la colza, el queso, derivados del pescado, etc.; aquellos con altas concentraciones de carbohidratos incluyen la cebada, el queso, el sorgo, el maíz, el arroz, etc.; los ricos en fibra incluyen la cebada con cáscara, el alforfón (o trigo sarraceno), la colza, brotes de malta, etc. Se mencionan algunas semillas ricas en fibra porque, como se explicaba anteriormente, son beneficiosas para el tracto digestivo, pero recuerden que cuando sus concentraciones con elevadas, puede alterar la digestión o asimilación de algunos nutrientes.

maizLa concentración de carbohidratos para el maíz se encuadra en el rango de (64-70.9). En mi experiencia, el valor medio más común es, realmente, inferior al 70% para la mayoría de variedades de maíz, de todas formas, junto con otros granos con concentraciones altas de carbohidratos (como el arroz), tienen gran valor a la hora de preparar a las palomas para un concurso, independientemente de la distancia de este.

Guisantes

Puede que algunos colombófilos reparen en que se habla de los guisantes (arvejas) en general, sin diferenciar especies como los guisantes verdes o los guisantes del arce. La razón es que los valores de las diferentes especies muestran concentraciones semejantes entre ellas (cercanas al 23%). Además, aunque presente en todos, los guisantes del arce contienen un porcentaje elevado de sustancias que interfieren con la digestión de las proteínas.
Permitan que me explique.
El páncreas, localizado en la primera vuelta del intestino tras la molleja, segrega al intestino una enzima digestiva conocida como “tripsina”, su importancia radica en que es capaz de dividir a las proteínas en sus componentes básicos (aminoácidos). Según un amigo, experto en el tema, los guisantes del arce contienen un nivel elevado de sustancias que interfieren con la actividad de la tripsina, lo que complica la digestión de proteínas. Por esta razón parece aconsejable reducir el porcentaje de estos guisantes a una proporción entre el 5 y el 10%, para reducir los efectos sobre la actividad de la tripsina.

Posibles raciones:

La composición de las raciones detalladas a continuación no está escrita en piedra, se trata EXCLUSIVAMENTE de sugerencias, que pueden ser modificadas según la experiencia del propio colombófilo, de la posible disponibilidad de suministro de cada tipo de semilla, de su coste, etc.

Complejo multivitamínicoEn todos los escenarios posibles a lo largo del año, está siempre presente la necesidad del grit y los componentes que aporta y que ayudan a la molleja a la hora de moler los granos. Resulta también efectivo suministrar conchas de ostra molidas, o fragmentos de roca cálcica, como fuente de calcio. Y una o dos veces por semana, una mezcla de multivitamínico en el agua de bebida. Algunos colombófilos usan calcio molido como fuente de este mineral, lo cual no resulta del todo efectivo ya que aumenta la velocidad del tránsito del calcio desde la molleja hasta el paso por los intestinos, de manera que la absorción podría llegar a ser insuficiente para cubrir las necesidades del organismo. Las conchas de ostra o los fragmentos de roca cálcica se postulan como una fuente más aceptable de calcio, ya que debido a su mayor tamaño se ven retenidas más tiempo en la molleja, proporcionando un aporte sostenido y abundante de calcio al organismo. Las conchas de ostra se usan en los criaderos de gallinas ponedoras, siendo demasiado grandes para las palomas, por lo que se deben romper y reducir a un tamaño más pequeño, por ejemplo, valiéndose de un martillo.

Conchas de ostra

Raciones para cría, reposo y muda:
Tres o cuatro semanas antes de emparejar, incrementaremos el porcentaje de leguminosas (guisantes, soja, lentejas, etc.), y administraremos algún compuesto rico en proteína (18-28%) que también debería contener un porcentaje elevado en vitaminas y minerales. Nos valdría perfectamente cualquier compuesto o pienso destinado al consumo avícola, por ejemplo para pollos de engorde que contenga un 18% de proteína, o para pavos con un 28%. Personalmente, uso un concentrado con un porcentaje del 28% de proteína llamado Milk-Plus desarrollado por Cargill (Nutrena Feeds). El objetivo es buscar alguno con unos niveles entre 17 y 18%, ideal para la fertilidad, la eclosión y el desarrollo de los pichones.
La razón de administrarlo 3 o 4 semanas antes del emparejamiento de las palomas, es asegurarse de que se vean fortalecidos los organismos de ambos progenitores con todos los nutrientes necesarios para asegurar la fertilidad, como mencionábamos anteriormente. He podido constatar muy a menudo durante mi experiencia, que hay demasiados colombófilos que no varían la dieta hasta después de la puesta de huevos, pasando de una “dieta ligera” a una más contundente y con un rango elevado de nutrientes importantes. Un problema derivado de esto podrían ser los “huevos claros”, la negativa a incubar por parte de alguno de los progenitores, la falta de vitalidad o muerte de pichones dentro del huevo o mientras rompen el cascarón. Para evitar esta situación, hay que mejorar la dieta antes de la época de cría, tal como hacen los criadores de ovejas cuando “revitalizan” a sus reproductores llevándolos a un mejor nivel nutricional, por ejemplo administrando antes de la época de cría niveles más altos de proteína, vitaminas y minerales. (Recuerden que los huevos infértiles, mortalidad mientras rompen la cáscara, o pichones débiles, pueden ser el resultado de infecciones bacterianas dentro del huevo, por ejemplo, Escherichia coli, infecciones de Salmonella spp., etc. Si notan persistencia en estos problemas, envíenle algunos de estos huevos o pichones a su veterinario para realizar un cultivo bacteriano).

-Esta mezcla que les sugiero a continuación, les proporcionará entre el 17 y el 18% de la proteína necesaria:

•    30-35% de guisantes verdes, blancos, amarillos, o mezclas de estos.
•    Sólo 5% de guisantes del arce, ya que contienen niveles elevados de sustancias que interfieren con la asimilación de las proteínas.
•    También pueden incluir cacahuetes o pipas de girasol, por su alto contenido proteico y graso.
•    15% de pienso para pavos (18-28% proteína).
•    20-25% de trigo.
•    25-30% de maíz.
•    10% de cártamo.
•    Se pueden añadir todo tipo de semillas que ustedes consideren que se ajustan a los requerimientos de la reproducción: arroz, mijo, sorgo, lino, etc.

Obviamente, el porcentaje total de los granos que se usen debería arrojar el 100%.

Ya que los pichones continúan creciendo y desarrollándose durante muchos meses, creo que deberían seguir alimentándose con la misma comida con la que fueron creciendo, o una similar a ella. Cuando empiezan a entrenar y a competir, deberemos administrarles más granos ricos en carbohidratos y grasas debido a la energía que proporcionan.

Por: Gordon A. Chalmers.

Doctor en medicina veterinaria. Lethbridge, Alberta, Canadá.

Traducido por: Carlos Padín Cores.

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