Los concursos colombófilos que se celebran en Taiwán son los que mayores desafíos y dificultades presentan para las palomas mensajeras jóvenes. El calendario agotador, unos concursos extenuantes, junto con la temprana edad de las aves, obliga a estos colombófilos a disponer de los mejores alimentos (granos), con el mayor valor nutricional disponible.

El cacahuete es superior a cualquier otro grano que podemos dar a nuestras palomas de cara a las sueltas. Deberían dárselos crudos o secos, pero sin tostar. La variedad más utilizada es el “cacahuete español” crudo, debido a su pequeño tamaño y forma uniforme. Sin embargo, los cacahuetes comunes son igual de buenos, pero en ocasiones resultan difíciles de comer debido a su gran tamaño y a su forma irregular. Ambos presentan el mismo valor nutricional y producen los mismos resultados excelentes, aunque el denominado “cacahuete español” tiene mejor sabor.
Obtendrán mejores resultados si alimentan a sus aves con el cacahuete completo, sin quitarle la piel. Esto asegura que las palomas podrán obtener la máximo cantidad de nutrientes disponibles en este alimento. Cuando los cacahuetes se parten o se rompen, pierden gran parte de su valor nutricional. Deben ser almacenados en un lugar fresco y libre de humedad. Si se almacenan adecuadamente, podrán durar hasta 1 año sin ningún problema. Aquí, en los EE.UU., los compramos en bolsas de 50 Kg. (110 libras de peso) directamente a las empresas productoras. Compramos sólo los de primer grado, que son aptos para el consumo humano. Así nos aseguramos de estar alimentando a nuestras palomas con lo mejor. El precio asciende a 1.00 $ americano por libra (unos 453 gramos). Y representa una de las mejores inversiones que un colombófilo puede hacer para asegurar el éxito en la reproducción y en el palomar de concursos.

Los cacahuetes presentan el mayor contenido de aceite, incluso más que otros granos como la semilla de girasol, semillas de cáñamo, lino o colza, cuya concentración en aceite es también muy alta.

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Su contenido en grasas es muy elevado, del rango del 47%, frente al 4% que presenta el maíz, el 2% del trigo, o el 1% que tienen los guisantes. Son ricos en proteínas 30%, mientras que el maíz tiene un 10%, el trigo 12% y los guisantes un 23%.

Por la contra, maíz, trigo y guisantes son ricos en hidratos de carbono 55-70% en comparación con el cacahuete 12%. Esto es muy importante, ya que cuando los carbohidratos se conviertan en energía, aportarán la ½ de la que pueden generar los granos con alto contenido en grasas. Por lo tanto, los cacahuetes dan nuestras palomas 2 veces más energía, o “combustible”, para una carrera, que el maíz, el trigo o los guisantes. El valor nutricional o la energía que nuestras aves reciben del cacahuete es 2 veces mayor que la recibida de los alimentos normales.

Durante una carrera, las aves almacenan energía en forma de “glucógeno” en los músculos y el hígado. El glucógeno, al igual que la gasolina en su coche, se convertirá en la energía que mueva al vehículo. Cuando los depósitos de glucógeno de nuestras palomas se vacían, no disponen de más combustible y nuestras aves estarán rozando el límite, por lo que comenzarán a quemar las proteínas de su propio cuerpo. Esto implica que la paloma tendrá que utilizar hasta sus propios músculos, perdiendo masa corporal en el proceso. En casos extremos, pueden llegar a casa tan sólo sacos de plumas y huesos, o puede que nunca regresen. Las palomas alimentados con cacahuete (47% de grasa), en lugar de una alimentación normal (5-10% de grasa) con bajo contenido en grasas, pueden disputar las carreras difíciles sin perder demasiado peso o utilizando muy poco las reservas de proteínas musculares. Regresando a casa en excelentes condiciones para volver a competir de nuevo la próxima semana. Esto resulta de vital importancia con el estilo de competición presente en Taiwán, donde las aves deben completar todas las sueltas de un concurso para optar a ganar grandes premios.

El cacahuete funciona como combustible principal para los motores de alto rendimiento de nuestras palomas mensajeras. Estos frutos secos superan con creces a otros alimentos (granos) en contenido energético en una proporción de 2 a 1, o el doble de contenido si prefieren. La noche anterior al enceste, les daremos a las palomas tantos cacahuetes como quieren. Una ración de cacahuetes iguala el valor energético de dos buches repletos de una comida normal. Las aves estarían comiendo, realmente, lo equivalente a dos días. Si lo comparasen con su coche, tendrían 2 depósitos de combustible en el caso de los cacahuetes y sólo 1 con comida normal.

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Las palomas alimentadas con cacahuetes tienen menor necesidad de agua que las alimentadas con raciones de grano común, debido a que estos granos tienen que permanecer más tiempo en el buche, mientras se empapan de agua, hasta que estén lo suficientemente blandos para que los músculos de la molleja sean capaces de triturarlos. Este proceso produce, además, cierto gasto energético. Los cacahuetes no necesitan ablandarse, lo que significa que necesitan poca agua y abandonan el buche relativamente rápido. Son blandos, por lo que se necesita poca energía para digerirlos. Por lo tanto, representan una ventaja para nuestras deportistas, ya que son más fáciles de digerir que los granos normales. Los colombófilos que alimentan con cacahuetes estarán de acuerdo en que sus palomas eluden mejor la sed, incluso en días calurosos. Cuando regresan al palomar tras concursos con temperaturas elevadas, estarán más activas y menos cansadas.

Al igual que sucede con otros alimentos con los cuales las palomas no están familiarizadas, nos llevara algún tiempo conseguir que los coman con facilidad. Es una ventaja para el colombófilo alimentar a los reproductores con cacahuetes. Resultan excelentes para mantener a las palomas de cría sanas y contribuyen al correcto desarrollo de los pichones, pero lo más importante, acostumbran a las jóvenes palomas a considerar a los cacahuetes un alimento común en su dieta. Les encanta el sabor. Las palomas se vuelven dóciles, sin problemas para dejarse coger. Se refuerza así el vínculo entre el colombófilo y las palomas, alcanzando un extra en la motivación a la hora de regresar al palomar.

¿Cómo debemos administrar este valioso grano para asegurar el éxito de nuestras deportistas? Seguiremos alimentando con nuestra mezcla de cereales habitual (15% -17%) y añadiremos los cacahuetes a la dieta de las aves. Se darán cuenta en poco tiempo de que las palomas comen menos al ofrecerles el alimento. Independientemente de si se encuentran entrenando, desarrollándose o compitiendo, el dueño les ofrecerá con su propia mano todos los cacahuetes que quieran comer. El colombófilo estará con las palomas mientras comen, dándoles cacahuetes hasta que se sacien y asegurándose de que beben lo necesario antes de regresar a sus propias perchas.

La ración para los reproductores será de 500 g. a 1 Kg. (1 a 2 libras) de cacahuete por cada 20 parejas. Con calma, depositaremos un montoncito de 5-10 cacahuetes en los comederos individuales del nido mientras están incubando o alimentando a los pichones. Deberían administrar a las palomas, en la medida de lo posible, raciones iguales, lo que se ve dificultado por el hecho de que unas coman más aprisa que otras. Les darán con su mano, poco a poco, pequeñas cantidades cada vez, para asegurarse de que cada una de las palomas obtiene su parte.

El equipo de competidoras no debería tener problemas con el consumo de cacahuete, porque han adquirido previamente un gusto por ellos mientras fueron alimentados por sus padres en el nido. Son excelentes para las aves jóvenes de cualquier edad y deberían darle unos pocos todos los días. Cuando los entrenamientos aumenten su intensidad, se añadirá un poco más de cacahuetes a la dieta. A medida que se acerque la temporada de concursos y la primera carrera, aumentaremos la ración diaria, especialmente durante los 5-6 días previos a una suelta. El día del enceste, las aves deben tener libertad de elección para comer todo lo que quieran. Enviaremos siempre las aves al club (cuando se trate de sueltas con una noche de viaje) con el buche completo, lleno de comida y agua. Pondremos especial cuidado en no alimentar a las palomas justo antes de encestarlas para llevarlas a la sociedad. Podrían llegar a vomitar la comida, desperdiciando así todo su valor. Démosles a las palomas tiempo suficiente para comer y beber en el palomar, así como tiempo para descansar en sus perchas antes del enceste y el viaje al club. Queremos que nuestras palomas estén en el palomar el mayor tiempo posible antes de viajar al club. Pueden descansar y no están peleando en las cestas de concurso. Pondremos pocas palomas en cada una de nuestras cestas de transporte, nos interesa que disfruten del mayor espacio posible. Es absurdo abarrotar una cesta de palomas cuando las podemos meter tranquilamente en 2 cestas y ofrecerles mucho más espacio.

Cuando las carreras son largas y duras y las palomas son puestas al límite durante varias horas, aquellas con grandes reservas de cacahuete no sufren pérdida de masa muscular o pérdida de peso. Los cacahuetes proporcionan la energía necesaria para proteger sus músculos, para mantener su peso adecuado y para mantenerse en forma a fin de competir otro día.

 

Traducido por Carlos Padín Cores para http://www.thepigeonsite.com

Original publicado en: http://www.pigeonracingpigeon.com/whats-new/raw-peanuts-an-important-part-of-a-racing-pigeons-diet/

Autor:
Bob Prisco

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