A pesar de que ya los antiguos egipcios habían tomado buena nota de las habilidades de las palomas mensajeras, todavía a día de hoy las hazañas de estas aves siguen encerrando algunos misterios.

¿Cómo es posible que unas aves liberadas en un lugar desconocido para ellas, sean capaces de encontrar su camino a casa, a cientos o incluso miles de kilómetros de distancia? Dependiendo, en parte, de un reloj y brújula biológicos y siguiendo también su olfato. Pero la historia es mucho más complicada.
Si se encuentran en un lugar conocido, cerca de su hogar, las palomas usan su memoria fotográfica para identificar accidentes geográficos o construcciones humanas ya vistas anteriormente.

Algunas investigaciones llevadas a cabo en el Reino Unido, han sacado a la luz que las palomas mensajeras volarán siguiendo caminos y carreteras, girarán en cruces de calles, o darán vuelta en las rotondas, incluso si esto significa añadir más Kilómetros a su viaje. Otro estudio reciente, sugiere que las palomas toman rutas más eficaces cuando vuelan en parejas o grupos, lo que indica que son lo suficientemente inteligentes como para tomar una ruta más corta si un compañero les sugiere una.

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En los viajes de larga distancia, las palomas calculan la dirección a seguir para volver a casa comparando la posición del sol con su reloj interno. Manteniendo a las palomas bajo condiciones de iluminación artificial, algunos científicos han conseguido manipular el “sentido temporal” de las aves, engañándolas para que vuelen en la dirección equivocada.
Para determinar qué más factores intervienen a la hora de dirigir a las palomas hacia casa, se ha llevado a cabo un incontable número de experimentos, incluyendo el cortar los nervios que conectan la nariz con el cerebro. Tras esta operación, las mensajeras no podían encontrar el camino a su palomar, lo que lleva a los científicos a asumir que las aves, literalmente, siguen su nariz.
sueltasalamancaSin embargo, aún no está del todo claro si las palomas están siempre olfateando una ruta para surcar el cielo. También tienen dos brújulas “magnéticas” internas, que se supone que están ubicadas cerca de la nariz y en los ojos, que puede que las ayude a sentir los campos magnéticos terrestres.
Brújulas similares, con base férrica, han sido identificadas en el hocico de la trucha arco iris.

Los animales usan todo tipo de herramientas a la hora de orientarse o para trazar sus rutas migratorias. Gallinas y pollos disponen de una brújula magnética. Las aves cantoras confían en la luz del sol, las estrellas, y el ángulo de la luz solar, conocida como luz polarizada. En su viaje anual cada otoño a México, las mariposas monarca también utilizar patrones de luz polarizada a la hora de orientarse.
Los animales marinos suelen utilizar las características topográficas y otras señales visuales en el fondo del océano para encontrar su camino. Las ballenas encuentran estas señales geográficas gracias a su “sonar”. Otras investigaciones han demostrado que los tiburones y las tortugas marinas utilizan campos eléctricos para navegar. Mientras tanto, la natación superficial de un tiburón, seguido por GPS a través del Océano Índico, sugiere que podría haber estado observando el cielo nocturno para calcular la dirección a seguir.

Traducido por Carlos Padín Cores

Autor:
Corey Binns - Publicado en: http://www.livescience.com

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