Circovirus, ¡Vacunen a sus pichones a tiempo!

La circovirosis es, desde hace algunos años, una nueva amenaza para nuestra población de pichones. Los pichones y los jóvenes menores de un año son muy vulnerables a infectarse, especialmente los cuatro primeros meses de edad.

Vía de infección:

Por el momento, no están claras las vías de transmisión, pero probablemente el virus progrese a través de los excrementos, quizás también a través del agua y de la comida contaminadas, o puede serlo mediante inhalación. La transmisión a través del huevo es posible pero no ha sido probada.

Sintomatología:

Una vez que se produce la infección, el Circovirus afecta especialmente a aquellos órganos que son importantes para el desarrollo inmunitario, los llamados órganos linfoides: timo, bazo, médula ósea, bolsa de Fabricio… Al estar afectados estos órganos, los pichones no son capaces de realizar una buena y eficaz resistencia, incluso ante la más común e “inofensiva” de las infecciones, pudiendo llegar a no presentar ningún tipo de inmunidad. Los pichones de nido que resultan infectados, adelgazarán y quizás se mueran.
Síntomas muy comunes durante esta enfermedad son: letargia, pérdida de apetito, adelgazamiento, diarrea, problemas respiratorios, bajas prestaciones deportivas…
La severidad de la infección de los oportunistas y la edad en la que el pichón se contagia con el Circovirus, van a condicionar el que el pichón enferme gravemente o que no lo haga del todo. Por ejemplo, la paratifosis provoca muchos más problemas que las tricomonas.
A veces podemos observar que las plumas no crecen como deberían, pero por el momento no hay evidencia de que este problema sea debido a este virus. También hay casos de infección asintomática.

Diagnóstico:

Anteriormente solo era posible diagnosticar la enfermedad, tras la realización de una autopsia a una paloma, mediante un test PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa) en órganos internos como la Bolsa o Bursa de Fabricio, pero ahora también es posible disponer de una prueba PCR realizada sobre el excremento de las palomas.  

Tratamiento:

En este momento no es posible curar o atacar al virus por medio de cualquier tipo de medicación. El tratamiento está especialmente enfocado a la prevención. Proteger a los pichones del contacto con los virus por medio de una buena higiene y sometiéndolos a un tiempo de cuarentena, es importante en este sentido. Durante los vuelos esto no es posible, claro.
Por consiguiente es necesario asegurarse de que los pichones puedan desarrollar una inmunidad propia fuerte y que tengan una óptima salud.
Por último, pero no menos importante, durante las infecciones por Circovirus, es muy importante tratar las infecciones secundarias que suelen ser tricomonas, coccidios, paratifus, Adenovirus…
La vacunación no está disponible por el momento.
El Circovirus es muy estable en el medio ambiente, pudiendo resistir 15 minutos a 75º C. Esto significa que desinfectar el palomar de Circovirus es una ardua tarea.

Importante para la vacunación de Paramixovirus:

Como vimos, el virus afectará especialmente a los órganos implicados en el desarrollo inmunitario. ¡¡Si la inmunidad falla, los pichones pueden morirse debido a cualquier infección banal!! ¡¡Esto significa, también, que los pichones ya infectados no podrán desarrollar una buena inmunidad después de cualquier vacunación!!
Supongamos que vacunamos contra Paramixovirus, pero en ese momento los pichones ya estén infectados por Circovirus. Después de la vacunación los pichones no van a ser capaces de sensibilizarse y de desarrollar su inmunidad como deberían, porque los órganos responsables de hacerlo están afectados y no responderán como tendrían que hacerlo.
Así, es posible que una vacunación no surta efecto y no por culpa de la vacuna o de la forma de vacunar, sino porque había una infección con Circovirus en ese momento.
Para prevenir todo esto es mucho mejor vacunar a los pichones tan pronto como sea posible, cuando tengan 3 semanas de edad, en el destete. De esta forma se previene (hasta ahora, lo único que se puede prevenir) el que los pichones estén ya infectados antes de vacunarlos. Con la práctica, aprendimos que estos pichones que han sido vacunados muy pronto (a las 3 semanas) aparentemente tienen también una gran resistencia contra la adenovirosis.
Todo esto no nos da, por supuesto, la certeza de que no habrá ningún problema con todas las otras enfermedades, pero todos vemos un efecto muy positivo para la inmunidad de los pichones después de que hayan sido vacunados cuando eran muy jóvenes. La vacunación antes de las 3 semanas no se preconiza porque los pichones reciben durante la cría una protección inmunológica de los padres a través del huevo y de la papilla (o leche de buche).

Al vacunar a la edad de 3 semanas, no puede adjuntarse la vacuna contra la viruela (como la Colombovac pmv pox -Paramixovirus y viruela- ®, o la Ovoperisterin ®). Para alcanzar una alta cota inmunógena contra la viruela es necesario que los pichones tengan al menos 6 semanas.

Algunos consejos muy importantes al vacunar contra Paramixovirus:

Vacunar a todos los jóvenes a la edad de 3 semanas y de viruela más tarde, a las 6 semanas.
Vacunar solamente palomas llenas de salud.
Vacunar todas las palomas: las voladoras, las hembras y las reproductoras porque, para ser honestos, ¿cuáles son las mas importantes de cada palomar?


Doctor en medicina veterinaria Pascal Lanneau.


Traducido por: Xosé Pereiro Francés
Julio - 2009

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