En el pasado, el famoso adenovirus solamente podía encontrarse en pichones o palomas jóvenes (adenovirus tipo I o adenovirosis clásica), pero en los últimos años también ha aparecido en palomas adultas (adenovirus tipo-II o hepatitis necrótica).

Este último tipo es mucho más grave que el primero porque puede causar muchas muertes en palomas adultas. Ambas enfermedades se han convertido en pocos años en dos de las principales infecciones en palomas mensajeras. Considerando el gran impacto en la población de nuestras palomas y por el bien de nuestro hobby, veo útil analizar lo que sabemos de esta enfermedad.

Las preguntas obvias que un colombófilo hace son: ¿cuales son los síntomas y que puedo hacer para prevenir o tratar la enfermedad?

Pero antes veamos las causas y el desarrollo de la enfermedad.

Se sabe que el origen de la enfermedad es un adenovirus. Este virus ha sido descrito en muchas  aves. La mayoría de las veces no desempeña un papel importante en los procesos patológicos, excepto para algunas enfermedades, dos de ellas en palomas. La virosis puede ser fácilmente identificada a través del examen microscópico, básicamente en sus estructuras típicas. Es muy difícil aislarla (y cultivarla). Hace más de 20 años que el adenovirus clásico tipo I fue descrito en Bélgica, desde entonces también ha sido descrito en el mundo entero.

La peor forma, el adenovirus tipo-II se describe únicamente a partir de 1992 (también por primera vez en Bélgica). La principal diferencia en relación al adenovirus tipo I es que las palomas adultas también pueden ser infectadas y el desarrollo de la enfermedad es mucho peor, causa muchas más muertes y no hay un tratamiento eficaz posible. Es una enfermedad muy frecuente en cualquier época del año.

El adenovirus tipo I infecta, como se ha dicho, especialmente a palomas jóvenes. El virus es frecuentemente introducido en el palomar por una paloma extraña o a través de la cesta.

Una vez que la pared intestinal se ve seriamente dañada, los gérmenes que normalmente viven el intestino tienen la oportunidad de proliferar en masa, siendo entonces cuando probablemente dañan la pared intestinal aún más y pueden entrar en la circulación sanguínea.

Los síntomas típicos del adenovirus tipo-I son: una rápida manifestación de la enfermedad, observándose frecuentemente casos de vómito intenso, diarrea y mala condición general. Gran parte de las palomas jóvenes son infectadas, (la infección se extiende de forma muy rápida entre los 3 y 5 días), pero la mayoría de las veces mueren solo unas pocas. Frecuentemente, la enfermedad, dura apenas 5 o 10 días. La aparición simultánea de infecciones por E-coli hará que la enfermedad dure mas tiempo, por lo que es muy importante tratar esas infecciones de E-coli adicionales lo mas pronto posible.

La recuperación de las palomas afectadas por el tipo-I puede llevar algún tiempo, probablemente por la lenta recuperación de las células del hígado, causada por la multiplicación del virus dentro de ellas. Esto tiene que ser tenido en cuenta durante los entrenamientos de las palomas. Otro síntoma “raro” de adenovirus tipo I puede observarse en los pichones de nido. Es típico que algunos pichones retrasen su desarrollo y que otros incluso lleguen a morir.

El adenovirus tipo-II es capaz de causar necrosis masiva en el hígado, posee además un desarrollo característico: hay pocos síntomas y las palomas mueren en un plazo de dos días. El único síntoma que a veces se observa es vómito y diarrea amarilla. El número de palomas muertas llega a ser frecuentemente muy elevado, lo que hace que la enfermedad se vuelva dramática.

Cabe destacar que las palomas que no son infectadas después de 5 o 6 semanas, permanecen completamente sanas, sin ningún tipo de síntoma.

El posible diagnóstico puede basarse en los síntomas arriba mencionados, es recomendable siempre una autopsia que puede arrojar una respuesta definitiva a través de la investigación histológica (Nota del Traductor: investigación de los tejidos) de las paredes intestinales o del hígado. De esta manera es posible descartar otras enfermedades como paratifoideas, hexamitiasis, intoxicación, estreptococos o coli-sepsis aguda. (N. del T.: Septicemia producida por colibacilos - Afección generalizada causada por la presencia en la sangre de microorganismos patógenos o de sus toxinas.)

Estamos muy lejos de poner remedio a la adenovirosis: no hay ninguna vacuna eficiente disponible.

Siempre que se encuentre adenovirus tipo-I en palomas jóvenes es absolutamente necesario tratar las infecciones secundarias de E-coli lo más rápido posible. La mayoría de las palomas jóvenes son portadoras de este germen. Evitar el stress (transporte, entrenamientos,...) es importante. Para la adenovirosis tipo-II, las reglas generales de higiene, ventilación y evitar la superpoblación. Esta son las reglas esenciales para mantener el riesgo de infección lo más bajo posible.

Como conclusión, se puede decir que hay muy poca información conocida sobre estos virus y el origen de las enfermedades que provocan. Una razón para explicar esto, es la alta dificultad para aislar el virus. El hecho de que las palomas adultas no enfermen en el caso del tipo I puede deberse a que ya posean un sistema inmunológico completamente desarrollado.

Las palomas nacidas a principio o final del verano que no manifiestan la enfermedad ese mismo año, frecuentemente presentan los signos típicos al año siguiente. Nunca observarán que estas palomas tengan la enfermedad en el año de su nacimiento.

Como se explica en la introducción, el impacto de ambos tipos de adenovirus en la población de palomas mensajeras es enorme. El desarrollo de una buena vacuna sería más que bienvenido.

Carlo Gyselbrecht. Doctor en medicina vetrinaria.

Traducido por Carlos Padín Cores.
Marzo - 2009

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