Una nueva enfermedad, origen de la preocupación de muchos aficionados a las palomas, está siendo diagnosticada cada vez con mayor frecuencia. Tras los informes acerca de aves infectadas en el norte y el sur de California, Canadá y Australia, parece que el Circovirus de la paloma puede convertirse en un problema importante para los palomares con grupos mixtos de edad. Este es un ejemplo de enfermedad de la que se han venido registrando casos durante la pasada década, pero que no ha sido reconocida hasta épocas recientes.1.
Los Circovirus son un grupo de reciente descripción, donde se incluye: el Circovirus de las palomas, el virus de la enfermedad de pico y plumas de los psitácidos, (PBFDV – Psittacine beak and feathers disease virus, en inglés) y el agente anémico de los pollos (CAA - Chicken Anemia Agent, en inglés). Estudios detallados de laboratorio confirmaron que estos 3 virus se asemejan entre ellos (compartiendo algunas porciones de ADN), pero no fueron capaces de encontrar cruzamientos de agentes infecciosos entre los diferentes grupos de aves. El PBFDV, es con diferencia el más conocido de los tres, y afecta a más de 35 especies de psitácidos (Nota del Traductor: En el texto original, se refiere a estos como “hookbills”, expresión que equivaldría en castellano al grupo de “aves prensoras de pico ganchudo”) como loros, cacatúas, papagayos, cotorras, guacamayos, periquitos, etc. La manifestación de esta enfermedad conlleva una serie de anomalías en el crecimiento de las plumas, lesiones en el pico y a largo plazo una pérdida progresiva del estado de salud. Se sabe que ambos (PBFDV y CAA) causan alteraciones en tejidos relacionados con el sistema linfático. Este sistema (en el que se incluyen: bazo, timo, bolsa o Bursa de Fabricio y tejidos linfáticos del intestino y los bronquios) engloba células que velan por la inmunidad del organismo: fabricando anticuerpos, reconociendo microorganismos infecciosos, procesando antígenos y así sucesivamente. Debido a que el CAA y el PBFDV dañan el sistema inmune, las palomas que sufren estas enfermedades están “inmunosuprimidas” (N. del T.: Con la respuesta inmunitaria totalmente anulada. Inmunodepresión: cuando la respuesta inmunitaria “sólo” está fuertemente disminuida). Lo que significa que son responsables de una forma de inmunodeficiencia adquirida (Como en el caso del SIDA humano). Y uno de los resultados de esta situación, son las infecciones secundarias producidas por otros virus, bacterias, hongos, etc. tan comunes entre aves afectadas por PBFDV y CAA, incluso en los casos en que las aves hayan sido previamente tratadas o vacunadas contra estos problemas secundarios. En otras palabras, los Circovirus comprometen la capacidad que tiene el organismo de las aves para beneficiarse de una vacuna.
Los síntomas observados en aves infectadas por el Circovirus de la paloma, se asemejaban hasta cierto punto a los descritos en aves infectadas por  CAA y PBFDV. Las palomas comenzaban mostrando síntomas respiratorios, pérdida de peso, diarrea y falta de apetito, muriendo a menudo tras un corto periodo de convalecencia (2 a 5 días). Muchos de los síntomas observados en una paloma infectada por Circovirus, son realmente atribuibles a enfermedades causadas por las infecciones secundarias, producto de la inmunosupresión provocada por los Circovirus. Entre estas infecciones secundarias, los investigadores han encontrado Chlamidia (ornitosis / psitacosis), Herpetovirus, Pasteurella (cólera), Paramyxovirus-1, Tricomonas (aftas) y Aspergillus (entre otros).
Curiosamente, en algunos casos de aves infectadas por Circovirus podrán observarse síntomas de enfermedad sin que llegue a producirse el fallecimiento, sin embargo en otros palomares, la mortalidad puede alcanzar al 100% de las aves. Cuando a una de estas palomas se le practica un examen post mortem, los hallazgos más comunes son la destrucción de las células en el bazo, el timo y la Bursa. Estos dos últimos órganos suelen ir disminuyendo su tamaño progresivamente de forma natural después del nacimiento, siendo muy pequeños o inexistentes en un ave adulta. En un pichón, sin embargo, juegan un papel muy importante al ser tejidos del sistema inmunológico. Con estos órganos como principal objetivo, no es de extrañar que todas las palomas con infección de Circovirus confirmada hayan sido, hasta la fecha, pichones de un año o menos de vida. Las infecciones se han producido tanto en palomares de concurso (en un caso una de las aves regresó dos días tarde de una carrera, mientras otras estaban realizando unos resultados pobres), como en palomares de cría, donde muchos de los nidales se vieron infectados. Esta relativa alta frecuencia de infecciones entre las palomas mensajeras sugiere que se ha prestado escasa atención a las condiciones de envío y de cuarentena.
El Dr. Leslie Woods, de la U. C. Davis, considera que si el Circovirus de la paloma se mantiene fiel a los patrones observados en CAA y PBFDV, es posible que las infecciones sigan una ruta fecal-oral. Hasta el momento, no se sabe de aves silvestres que sirvan como reservorios del virus, por lo que se desconoce la forma de contagio de nuestros deportistas.
Varios factores conspiran en la actualidad, dificultando la prevención y el diagnóstico del Circovirus de la paloma. Hasta ahora, los investigadores no han logrado replicar el virus en el laboratorio. Este paso es necesario antes de poder desarrollar pruebas de diagnóstico rápido o realizar ensayos de vacunas. Además, la presencia de tantas infecciones secundarias (debidas a la inmunosupresión), pueden conducir a una diagnosis y un tratamiento erróneos. Lamentablemente, los otros tipos de Circovirus (CAA y PBFDV) son muy resistentes al tratamiento con calor, desinfectantes y detergentes.2. Si  sucede lo mismo en el caso del Circovirus de la paloma, puede que la única manera de salvar un palomar infectado sea la eliminación total de las aves jóvenes por lo menos durante un año (es decir, dejar que el virus muera de forma natural). Incluso esta medida puede llegar a fallar, sin embargo, si el virus sobrevive dentro de algún portador crónico que haya llegado a la edad adulta. Estos y otros detalles sobre la epidemiología (biología y patrones de infección), del Circovirus de la paloma son completamente desconocidos.
Nuestros consejos son:

o    Prestar especial atención a los procedimientos de higiene y cuarentena durante el transporte de aves, especialmente de los corredores.

o    Los aficionados que importen palomas, especialmente para palomares que ya tienen muchas aves jóvenes, deben observar una estricta cuarentena con una duración de 2 a 4 semanas después de su llegada.  

o    Estableciendo vacunaciones rutinarias, lo cual se ha reconocido recientemente como una manera de estimular la capacidad inmunitaria, tanto en los palomares de concurso, como en los de cría.

Referencias:

1.    Woods LW. Infecciones por Circovirus en palomas. Procedente de la conferencia anual de la asociación de veterinarios aviares, 1993, 156-157.
2.    Gerlach H. Virus en R B, Harrison G. J., Harrison L. R., (editores). Medicina Aviar: Principios y aplicaciones. Lake Worth, F.L., Editorial Wingers, 1994, 862-948.

Doctores en medicina veterinaria Dave J. Rupiper DMV y Kenneth T. Briggs.

Traducido por Carlos Padín Cores.
Abril - 2009

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